Devoluciones a Marruecos, asilo y menores tutelados: qué pasará con los migrantes que siguen en Ceuta

Según el Gobierno, quedarían 5.000 migrantes en Ceuta, mientras que Vivas habla de 8.000 personas
Comienza el montaje del primer centro de acogida temporal de inmigrantes en Ceuta
En Ceuta continúa la crisis migratoria por los migrantes que continúan en la ciudad. Aseguran que no van a regresar voluntariamente a Marruecos y, si este país no coopera, la devolución va a ser un proceso muy lento y ya han pasado dos semanas desde la entrada masiva. La ministra de Inclusión y Migraciones, Elma Saiz, ha anunciado la ampliación de nuevos espacios temporales para atender migrantes con 1.500 plazas en la Ciudad Autónoma. Informa en el vídeo Elsa Ascaso.
Las declaraciones de la portavoz del Gobierno, llegan poco después de que Pedro Sánchez presidiera por videoconferencia la reunión para abordar la crisis migratoria en Ceuta junto a varios ministros de su gabinete en los que han analizado el refuerzo de la seguridad en la ciudad autónoma y la atención a las personas que aún permanecen en ella tras la entrada masiva de finales de julio de más de 70.000 personas.
¿Y qué va a ser de los migrantes que se queden? Cada expediente se tramita de forma individual y, según los últimos datos facilitados por el Gobierno, todavía permanecen en Ceuta 5.000 migrantes adultos, aunque el Gobierno ceutí asegura que son el doble. De los cuales, casi 1.900 son menores. ¿Todos ellos pueden solicitar el asilo? En primer lugar hay que diferenciar entre los nacionales marroquíes y los que provienen de otros países que, para la Unión Europea, no son seguros.

Es el caso de países subsaharianos donde existen conflictos armados o violencia generalizada. En este caso, los ciudadanos tienen derecho a asilo, sin embargo, Marruecos es un país considerado como seguro, por lo que el derecho al asilo es mucho más limitado y la mayoría de ellos retorna a su país, siempre con la cooperación de Marruecos.
Los menores son un caso aparte: la prioridad será siempre el reencuentro con sus familias, si existen garantías de seguridad. Si no es posible, quedarán bajo la tutela y protección de los servicios sociales españoles, en manos de las Comunidades Autónomas.
