Las niñeras de noche, una opción que cada vez triunfa más entre los padres de bebés recién nacidos
Las tarifas pueden alcanzar los 260 euros por noche, aunque varían en función de la profesional
Estas profesionales pasan la noche pendientes del pequeño para que sus progenitores puedan dormir
Dormir toda la noche durante los primeros meses de vida de un bebé se ha convertido en un servicio por el que algunas familias están dispuestas a pagar. Las llamadas niñeras nocturnas se encargan de atender a los recién nacidos mientras sus padres descansan, una fórmula que gana presencia en ciudades italianas como Milán y que ya cuenta con una trayectoria consolidada en países como Reino Unido y Estados Unidos.
Su trabajo comienza cuando la casa se queda en silencio. Estas profesionales pasan la noche pendientes del pequeño, preparan los biberones, cambian pañales y le ayudan a volver a dormir cuando se despierta. La organización depende de las necesidades de cada familia y de la alimentación del bebé: si toma leche de fórmula, la cuidadora puede preparar las tomas; si recibe lactancia materna, puede ser necesario despertar a la madre para alimentarlo. El objetivo es que los progenitores puedan recuperar horas de sueño durante una etapa especialmente exigente.
Hasta 260 euros por noche
Según recoge el diario italiano Corriere della Sera, las tarifas pueden alcanzar los 260 euros por noche, aunque varían en función de la profesional y del servicio contratado. Algunas cuidadoras aseguran que sus ingresos mensuales llegan a situarse entre los 4.000 y los 5.000 euros. La oferta incluye perfiles con formación específica en puericultura y otros procedentes del ámbito de los cuidados infantiles, por lo que la preparación y la experiencia son factores relevantes a la hora de elegir.
El crecimiento de esta actividad refleja también cambios en la forma de afrontar la crianza. La maternidad y la paternidad llegan cada vez más tarde para muchas personas, que mantienen sus responsabilidades laborales y viven lejos de sus familiares. Sin abuelos u otras personas cercanas que puedan echar una mano, algunas parejas recurren a ayuda profesional para sobrellevar las primeras semanas o meses con el bebé. En función de sus posibilidades económicas, pueden contratar el servicio durante un periodo breve o prolongarlo durante más tiempo.
Las familias que recurren a estas cuidadoras no buscan únicamente que alguien atienda al recién nacido, sino disponer de un descanso que repercuta en su bienestar. Algunas consideran que dormir mejor les ayuda a afrontar la crianza con más energía y a reducir el desgaste físico y emocional. No obstante, el coste hace que esta opción no esté al alcance de todos los hogares.
Así, una tarea tradicionalmente asumida por los propios padres o por la familia cercana se convierte en un servicio especializado: cuidar del bebé durante la noche para que sus progenitores puedan descansar.