El caníbal de Ventas se comió trozos del cuerpo de su madre y dio partes al perro

El joven veinteañero cocinó algunos trozos del cuerpo de su madre otros se los comió crudos
Alberto le dijo a la Policía que su madre le "hacía la vida imposible"
La Fiscalía pide para Alberto S.G. 15 años de cárcel por un delito de homicidio y cinco meses por profanación de cadáver
El joven caníbal acusado que en 2019 presuntamente descuartizó a su madre en un piso de Madrid y se comió parte del cuerpo y otros se los dio a su perro, contó a los policías "tranquilamente" que su progenitora "le hacía la vida imposible" y no se arrepentía. Alberto S.G habría cocinado algunos trozos y otros se los habría comido crudos.
Con lujo de detalles, lo ha contado Alberto S.G este miércoles, en el juicio con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid. También varios agentes de la Policía Nacional que acudieron al domicilio en el que se encontró el cadáver de la mujer, tras recibir la llamada de una amiga de la fallecida al no tener noticias de ella desde hacía días.
Los policías han explicado la cantidad de restos humanos que encontraron dispersos por toda la casa, algunos en recipientes de plástico y otros en proceso de ser cocinados o esparcidos por diferentes habitaciones. La cabeza estaba sobre la cama del dormitorio principal, donde también hallaron el corazón en un recipiente junto a un tenedor.
El acusado ha escuchado todas las declaraciones de los testigos sin inmutarse y con relativa atención; cambiando la mirada de los testigos ohacia abajo, mientras intercambiaba frases con su letrada.
Los testigos han explicado que Alberto S.G -tenía 26 años cuando ocurrieron los hechos reconoció a los agentes que acudieron a su casa en enero de 2019; a estos les dijo que su madre no podía salir "porque estaba muerta", y luego confesó el crimen ante otros, explicando en al menos una ocasión que la había matado "porque le hacía la vida imposible" y que no se arrepentía.
Un policía de la patrulla del distrito de Salamanca que acudió a al domicilio, en el barrio de La Guindalera, ha contado que cuando trasladaba al detenido a comisaría le preguntó qué había pasado y el joven "contó de forma espontánea que había matado a su madre, asfixiándola y que había descuartizado el cuerpo".
