Detenido un menor por el crimen de Arriate

INFORMATIVOS TELECINCO
Compartir

El arrestado pasará en las próximas horas a disposición judicial tras practicarse dos registros, uno en su domicilio y otro en la casa de un familiar, ya en las afueras de esta localidad, han asegurado fuentes cercanas a la investigación.

Más de un centenar de personas se había concentrado en las inmediaciones de la vivienda del menor entre mediodía y pasadas las 15:00 horas, periodo en el que se ha efectuado el registro, y al salir del inmueble los vecinos le han llamado "asesino" y "criminal" y han proferido insultos contra él.

El detenido tiene dos hermanas, una de ellas melliza con él y la otra más pequeña, según vecinos de la familia del arrestado, que han indicado que la consideran muy buena y sobre la que una mujer ha llegado a decir que "vecinos mejores no hay".

Los agentes han practicado los registros con autorización judicial para intentar recabar nuevas pruebas, tareas en las que ha intervenido la Policía Científica del instituto armado.

Finalmente no ha sido conducido al cuartel de la Guardia Civil de la vecina ciudad de Ronda, donde inicialmente se había previsto llevarle, donde también se había concentrado un grupo de personas, sino que ha sido trasladado hasta la Comandancia de Málaga.

El ADN, definitivo

En las investigaciones sobre el crimen han resultando decisivas, además de las pruebas de ADN, las declaraciones de los últimos amigos con los que estuvo María Esther en la parada de autobús antes de morir.

Todo apunta a que María Esther conocía bien a sus agresores, por eso, fue voluntariamente a la caseta y dejo su abrigo y su gorro bien colgados. Después, alguien pudo sujetarla por detrás mientras era golpeada hasta tres veces con una piedra de cuatro kilos.

La cara de la menor quedó desfigurada y le taparon la cabeza con un trapo. Los agresores dejaron su cuerpo sentado de espaladas a la puerta de la caseta.

La autopsia confirmó la muerte violenta

El cuerpo sin vida de la menor fue encontrado en el interior de una caseta asociada a una piscina enclavada a las afueras de Arriate, después de que la joven se encontrara en paradero desconocido desde hacía 24 horas.

En un primer momento la autopsia realizada a la menor confirmó que se trataba de una muerte violenta, además de que presentaba un traumatismo craneoencefálico.

La Guardia Civil peinó la zona en busca de pruebas e interrogó a los vecinos y familiares para intentar esclarecer los hechos. Unos 30 agentes han estado directamente implicados en el caso, algunos de los "mejores especialistas" que tiene el Instituto Armado a nivel nacional. BQM