La polémica de los cachetes: dónde está la línea roja para educar

Un padre será juzgado en Sevilla por abrir una carta destinada a su hijo de 10 años
Una madre de Pontevedra fue condenada a dos meses de cárcel por abofetear a su hijo
Los jueces se muestran cautos porque las penas por un cachete provocan incredulidad
MadridNingún cachete, ni bofetada, ni colleja de los padres a sus hijos es legal en España desde la reforma socialista de 2015. El castigo fue eliminado de la redacción del artículo 155 del Código Civil con la Ley 11/1981 y se mantuvo en el art. 154 la facultad de corrección "de forma moderada y razonable". Posteriormente, la Ley 54/2007 de 28 de diciembre, de Adopción Internacional, eliminó finalmente la facultad de corrección de los progenitores respecto a los menores.
A pesar de que la Ley prohíbe la facultad de "corrección", los jueces han entendido que algún cachete aislado no merece castigo pena en algunas circunstancias. Y así lo han manifestado en algunas sentencias, pero no todas. Por otro lado, las agresiones de hijos a padres aumentan. Cada día se presentan en España casi 13 denuncias por agresiones de hijos a sus padres o hermanos La pregunta es ¿Están los padres acosados por la ley? ¿Temen poder ir a la cárcel más que nunca? Los casos judiciales van desde un padre mallorquín que reclamaba a la Justicia en febrero de este año que le retiraran la patria potestad de sus dos hijos menores de edad porque le amenazaban de muerte, consumían drogas y no iban al colegio, hasta otro que pierde la custodia compartida por ser un fumador patológico.
La última sorprendente petición de condena se produjo este martes. El Juzgado de lo Penal número 15 de Sevilla juzgará a un padre por abrir una carta que estaba dirigida a su hijo de diez años. La misiva estaba escrita por la tía materna del menor quien, a través de su representante legal, ejerce la acusación particular y pide que se le imponga una pena de dos años de prisión por un delito de descubrimiento y revelación de secretos.
¿Excesivo?
A finales de 2018, un padre de Lleida, en Cataluña, fue condenado a no ver a su hijo durante un año. Le pegó por hacerse pis en la cama. En 2014, el titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Pamplona condenaba a 56 días de trabajos en beneficio de la comunidad y a seis meses de alejamiento por un delito de lesiones a un padre que pegó a su hijo de 8 años porque no hacía unos deberes.
En 2009, la Audiencia Provincial de Zaragoza revocó la sentencia de un juzgado y absolvió a un padre condenado a tres meses de cárcel por dar un cachete a su hija y un azote. Lo hizo porque se consideró que el castigo fue una corrección disciplinaria sin causar daño, no un maltrato. En los últimos tiempos nos sorprenden sentencias que condenan a padres y madres por cachetes o no preservar su intimidad. ¿Cómo actuar entonces?
El cachete estuvo normalizado en épocas pasadas en España. Quién no ha escuchado esa frase que mezcla nostalgia con dolor emocional: "A mí ya me habrían dado un capón por hacer eso". Pero lo que un día era un método más de enseñanza, hoy queda en entredicho. El pasado marzo en Pontevedra, una madre fue condenada a dos meses de cárcel y a una orden de alejamiento de 200 metros de su hijo durante seis meses ¿La causa? Darle dos bofetadas ante la negativa de este a ducharse. La Justicia consideró que cometió un delito de maltrato en el ámbito de violencia doméstica. La mujer, arrepentida, pidió perdón por todas las televisiones de España.