Astrid Wagner, experta del CSIC en fake news: "Un buen bulo tiene que tener un punto de veracidad al principio"
Científica del Instituto de Filosofía del CSIC, sostiene que la pandemia ha sido un "amplificador" de todos los efectos negativos que conllevan la desinformación o las teorías conspirativas
Madrid.Existen súpercontagiadores de fake news y huéspedes asintómaticos que las redistribuyen sin darse cuenta. Y ese es uno de los grandes peligros de la desinformación y de las teorías conspirativas, según Astrid Wagner (Warstein, Alemania, 1967), científica del Instituto de Filosofía del CSIC.
Miembro del Berlin Center for Knowledge Research, Wagner ha profundizado en los últimos años en temas tan de actualidad como la posverdad, las fake news o la cultura de la desconfianza. Desde junio es investigadora principal del proyecto RESPONTRUST Incertidumbre, confianza y responsabilidad, dirigido a encontrar las claves para contrarrestar la desinformación, la infodemia y la conspiranoia durante la pandemia de la covid-19, financiado con los Fondos Europeos de Recuperación.
Pregunta. Desde luego, la pandemia ha sido un buen caldo de cultivo para la propagación de fake news y la desinformación.
Respuesta. Obviamente. Lo que ha pasado en la pandemia es que procesos que ya estaban en curso han cogido más velocidad. La pandemia ha sido un amplificador para todos estos efectos negativos que conlleva la infodemia, la conspiranoia o la desinformación, que son fenómenos no aislados sino de un denso entramado de mecanismos de producción de ignorancia que interactúan mutuamente y que han creado una espiral de distanciamiento de una realidad que percibimos ahora como amenazante. Y así de forma insidiosa ha provocado serios cambios en el sentido común.
P. ¿A quién le puede interesar toda esta desinformación? ¿Quién está detrás de ella? ¿Es algo espontáneo o deliberado para que se propague?
R. Es una mezcla. Pero si hablo de mecanismos de producción de ignorancia queda claro que hay algo deliberado detrás de ello. Hay personas que tienen intereses, aunque sean diversos. Uno de estos intereses es la desestabilización de nuestros sistemas democráticos y otros son intereses económicos, en el tema del negacionismo, donde se identifican casi siempre ciertas personas, grupos o empresas que están detrás que lanzan mensajes. Otras personas, sin un interés específico, caen en la trampa y redistribuyen este tipo de mensajes utilizando los mecanismos de las redes sociales. Por eso tenemos una mezcla de factores diversos que llevan a que estemos ahora ante este fenómeno de infodemia, a un exceso de información sobre un problema que luego dificulta la identificación de una solución y fomenta otra vez la difusión de desinformación, bulos, rumores, hechos alternativos…
P. ¿Qué es lo más peligroso que se ha dicho durante toda esta pandemia?
R. Se han dicho muchas cosas peligrosas. Sobre todo, la desinformación sobre medios de protección o contra la enfermedad. Se llegó a decir que con beber vinagre se podía limpiar el organismo y hubo personas que confiaban en ello y terminaron en el hospital.
P. Muchas veces es información enloquecida lo que se difunde y hay gente preparada que se lo cree. ¿Cómo es posible?
R. Eso es justamente lo que nos ha llevado a pensar que tenemos que lanzar estos proyectos porque ¿cómo podemos explicarnos que algo que a la mayoría nos parece absurdo a algunos les parezca creíble? De entrada, no es conveniente tachar de estúpidos a los que se dejan convencer por el argumentario de los conspiranoicos o negacionistas o hiperescépticos. Hay muchos estudios que dicen que no solo son personas sin preparación, sino que las hay tambien formadas. Por un lado, podemos explicárnoslo por la manera de cómo reciben esta información y por la situación en la que la reciben. La suelen recibir de un familiar o de un amigo en quien confían a través de whatsapp o de las redes sociales. Pero siempre hay algo que le da cierta credibilidad o confianza. En grupos negacionistas como Médicos por la verdad hay incluso médicos.
P. Suelen ser además mensajes muy simplistas.
R. Sí, lo que hacen estos mensajes es proporcionar soluciones muy fáciles a problemas muy complejos. Y eso nos da cierta seguridad, porque nos da la impresión de que podemos manejar este problema, cuando en realidad son problemas en los que poco podíamos contribuir al principio. Y así poco a poco se va generando una comunidad de personas que creen en ello, que se identifican con un nosotros opuesta a otros. Se forma una oposición que ellos identifican como la élite, con un sentimiento de superioridad, que conoce una verdad que el resto de la masa desconoce.