De leña, de gas, ecológicas... ¿Qué tipos de chimenea existen y cuáles son las que más convienen?

  • Elegir la chimenea que más se adapte a tu hogar dependerá de muchos factores: no siempre será posible instalar una chimenea de leña

  • Una alternativa a las chimeneas tradicionales es la de pellets: genera muy poco dióxido de carbono y rinde más que la leña

  • Las chimeneas de gas o de bioetanol son las más adecuadas para pisos en edificios, al no requerir salida de humos

¿Sabías que existen distintos tipos de chimeneas y que su elección es muy importante de cara a su mantenimiento y vida útil? En el mercado puedes encontrar modelos más o menos lujosos, de mayor o menor tamaño, de leña, de gas e incluso ecológicas. Toma nota de qué debes tener en cuenta para elegir tu chimenea antes de dar ningún paso en esta inversión.

Tipos de chimenea: cómo elegir la que mejor se adapta a tu hogar

Invertir en una chimenea puede no ser barato y se trata de un elemento de uso limitado (a no ser que vivas en una zona con frío permanente), además de costoso: utilizarla requiere cierto mantenimiento y todo un ritual de preparación y de limpieza posterior en caso de que optes por determinados modelos, por lo que es importante que estés a gusto con tu decisión y conozcas sus implicaciones antes de dar ningún paso. De lo contrario, podría convertirse en una de esas inversiones no amortizadas que, en la práctica, no reciben el uso que se merece.

En general, suele recomendarse invertir en una chimenea de leña (la más tradicional) en caso de vivir en una casa, ya que este tipo de combustible es el más agradable y el más económico. Eso sí, instalarla suele ser más caro y no siempre podrás hacerlo, por lo que lo primero será contactar con una empresa especializada que pueda asesorarte en este sentido. Necesitarás, en cualquier caso, una salida exterior para el humo, y deberás tener en cuenta que se trata del método que mas residuo genera y que más dióxido de carbono emite.

Si optas por uno de estos modelos, instala una puerta de cristal o una doble cámara para aprovechar el calor y mejorar su eficiencia: podrás incrementarla hasta en un 85 por ciento.

Cuestión distinta es que vivas en un piso: en estos casos, lo más habitual es que tengas que optar por una chimenea de gas. Se trata de una opción sin duda menos 'romántica' que la anterior y algo más alejada de la visión tradicional que tenemos de este elemento, pero seguirá siendo una gran opción para mantener tu hogar calentito durante los meses de frío. De otro lado, presenta ventajas con respecto al caso anterior, y la principal de ellas es que podrás regular el tamaño de las llamas y que podrás instalarla sin necesidad de salida de humos, sin generar residuos.

Además, si quieres proteger al máximo el medio ambiente con tu decisión, puedes optar por una chimenea de pellets: funcionan con un combustible ecológico formado por cilindros prensados compuestos por madera residual, virutas y serrines, por lo que estarás emitiendo mucho menos dióxido de carbono y, a la vez, conseguirás un efecto similar al de la chimenea de leña. No suelen requerir salida de aire externa y, además, su rendimiento es muy elevado.

Otra opción es la chimenea de bioetanol, que también produce una cantidad mínima de dióxido de carbono y que tampoco precisa conducto al exterior. Su única pega es que no ofrecen calor residual, porque su quemador se enfría al apagarse.

Por último, no olvides tener en cuenta el tamaño de tu casa o de la zona que desees calentar antes de elegir un modelo u otro. Valora también el número de ventanas, la calidad del aislamiento... y exige una buena instalación, sobre todo si precisas extracción de humos. Ten en cuenta que, si instalas una chimenea de leña en un piso, necesitarás permiso de tu comunidad de propietarios y se tratará de una obra menor, por lo que deberás consultar a tu ayuntamiento qué tipo de licencia necesitas (puede que baste con una declaración responsable y el pago de la tasa correspondiente).