'Pánico gay': la estrategia de defensa que existe en algunos estados de EEUU para excusar una agresión o crimen homófobo
Mamen Sala explica en la nueva entrega de 'NY Killers', la serie documental de Mediaset Infinity que repasa algunos de los crímenes más famosos de EEUU, qué es la defensa del 'pánico gay'
El asesino de 'la última ronda', el enfermero que mató y desmembró con brutalidad a varios hombres homosexuales en Nueva York
Nueva YorkMamen Sala, corresponsal de Mediaset España en Nueva York, ha repasado en el nuevo capítulo de 'NY Killers', serie documental que puedes ver en abierto en Mediaset Infinity, el caso del asesino de 'la última ronda’. Un criminal elegía el momento final de la noche para asesinar a hombres homosexuales cuyos cuerpos aparecían días después completamente desmembrados, decapitados y abandonados en bolsas de basura repartidas por cubos de basura localizados en diferentes estaciones de servicio.
Durante el episodio, la criminóloga Mamen Sala hace referencia a la llamada ‘defensa del pánico gay’, un argumento legal al que se acogió este criminal durante su primer asesinato. Según explica la periodista en la serie documental, esta estrategia jurídica aún vigente en algunos estados de EEUU permite a a una persona heterosexual justificar un ataque contra un miembro del colectivo LGTBIQ+ alegando "miedo", como si la pérdida del control pudiera exonerar parcialmente la agresión.
¿Qué es la llamada defensa del 'pánico gay'?
Aunque está siendo eliminada progresivamente de Estados Unidos, la llamada defensa del 'pánico gay' es una estrategia jurídica que se utilizada en algunos tribunales de Estados Unidos mediante la cual la defensa de un acusado argumenta que actuó de forma violenta tras experimentar un supuesto 'estado de pánico' o 'alteración extrema' al sentirse objeto de una insinuación homosexual.
Hay que destacar que no se trata de una figura legal independiente recogida expresamente en el Código Penal, sino de un recurso que se encuadra dentro de alegaciones más amplias como la legítima defensa, la alteración mental transitoria o la provocación.
Como no podía ser de otra manera, este planteamiento ha sido muy polémico durante décadas y, afortunadamente, poco a poco se está retirando de algunos estados de EEUU. Sus detractores defienden que se basa en prejuicios hacia las personas LGTBIQ+ y que, en la práctica, puede servir para justificar o atenuar crímenes motivados por homofobia.
¿Qué estados han retirado la llamada 'defensa del pánico gay'?
Varios estados norteamericanos han aprobado leyes para impedir que este tipo de argumentos se utilicen en juicio.
Entre ellos se encuentran California, Nueva York e Illinois, que han limitado o prohibido expresamente esta línea de defensa, como explica la propia Mamen Sala en el último capítulo de 'NY Killers'.
El caso del asesino de 'la última ronda'
El debate sobre esta estrategia volvió a la actualidad en casos mediáticos relacionados con crímenes contra hombres homosexuales. Uno de los nombres que suele aparecer en este contexto es el de Richard Rogers, conocido como el asesino de 'la última ronda'
A los 22 años, Richard Rogers compartía piso con Frederick Spencer mientras estudiaban en la Universidad de Maine. Según un tercer compañero, la convivencia entre ambos siempre estuvo marcada por tensiones y enfrentamientos, aunque nunca hubo indicios de violencia grave. Todo cambió el 30 de abril de 1973 cuando dos ciclistas que recorrían una zona boscosa descubren un cadáver. La víctima era Frederick Spencer.
Al inspeccionar el apartamento de Richard, el joven fue detenido y, ante la evidencia, confiesó el crimen, aunque aseguró que actuó "solo para protegerse". Se acogió a la llamada defensa del 'pánico gay’, como si la pérdida del control pudiera exonerar parcialmente la agresión.
El historial de Richard Rogers sirvió para establecer vínculos con los asesinatos posteriores de Peter Anderson, Thomas, Anthony Marrero y Michael Sacara. Los investigadores comienzaron a reconocer un patrón consistente: violencia extrema dirigida hacia hombres, metodologías precisas y la repetición de un ‘modus operandi’ que había empezado mucho antes, en un campus universitario de Maine, y que décadas después se expandiría a la vida nocturna y la seguridad de la comunidad LGTBIQ+ de Nueva York.
Los tribunales declinan el uso de la defensa del 'pánico gay'
La figura del asesino mencionado se cita a menudo cuando se analiza cómo determinados prejuicios sociales han influido históricamente en la percepción de los delitos contra personas LGTBIQ+ en Estados Unidos.
Durante años, en distintos procesos judiciales, abogados defensores han intentado sostener que una insinuación sexual inesperada podía provocar una reacción violenta incontrolada, buscando así rebajar la acusación de asesinato a homicidio o conseguir una pena menor.
Las asociaciones de derechos civiles han criticado duramente esta práctica, al considerar que transmite la idea de que la orientación sexual de la víctima puede ser vista como una provocación suficiente para explicar una agresión.
En definitiva, más que una figura legal concreta, la conocida y polémica 'defensa del pánico gay' es un reflejo de un debate social y jurídico más amplio en Estados Unidos que, por suerte, está empezando a ser retirada de los tribunales.