El asesino confeso del crimen de Sueca, a su hijo y tras matar a su amigo Álex: “Tranquilo, que no me suicido”
El menor ha relatado en una cámara Gesell cómo fue el momento del crimen, así como los instantes previos y posteriores a los hechos
Denuncian las amenazas y acoso que recibe el hijo del presunto asesino de Álex, el niño de Sueca: "Necesita protección, no ser objetivo de rabia"
ValenciaEn un relato tan duro como estremecedor, el hijo del asesino confeso del crimen de Sueca ha explicado y narrado lo que vio y presenció durante aquella tarde del 24 de enero en que, repentina y violentamente, su padre acabó con la vida de su amigo, Álex, de 13 años como él. El menor, que ha descrito también a través de una cámara Gesell en la Ciudad de la Justicia de Valencia cómo fueron los momentos previos y posteriores al crimen, ha expresado sin incongruencias la misma versión que dio la primera vez que fue interrogado por las autoridades: que su progenitor mató a su amigo el día en que este acudió a su casa a jugar a unos videojuegos y que llegó a culpar a su expareja, –su madre–, de lo que acababa de hacer. “Tranquilo, que no me suicido, voy al cuartel para pagar en años de cárcel lo que he hecho", cuenta que le dijo, antes de entregarse voluntariamente ante la Guardia Civil.
Ante el juez de la plaza 4 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sueca y de las partes personadas en la causa, y a través de la citada cámara Gesell, el menor ha repetido lo que ya expresó ante los investigadores del Equipo Mujer-Menor (Emume) de la Comandancia de Valencia al día inmediatamente posterior al crimen: que todo ocurrió cuando su amigo, que estaba con él intentando comprar una tarjeta para un popular videojuego para jugar a la videoconsola, se levantó un momento para ir al baño. Fue entonces, en ese breve tránsito, cuando se produjo el crimen, del que solo él fue testigo, dado que en esos momentos no había más personas en el domicilio, ubicado en la calle Trinquet Vell de Sueca, Valencia.
El crimen de Sueca: el asesino confeso acabó con la vida de Álex al ir al baño
Fueron los gritos de Álex los que alertaron al hijo del asesino confeso, quien pese a tener los cascos puestos y estar jugando a un videojuego escuchó cómo el otro menor pedía ayuda.
Eran “gritos y golpes que venían del baño”. “¡M., ayúdame, ayúdame, M.!”, cuenta que escuchó, tras lo cual se levantó para ver qué estaba pasando. Y fue entonces cuando vio a su padre con un bate de béisbol, golpeando algo en el interior del aseo. Su primera reacción, de hecho, fue muy diferente a lo que iría a descubrir apenas segundos después, pensando inicialmente que su amigo y su progenitor estaban “matando una rata en el baño”.
Fue inmediatamente después, al asomarse, cuando se percató de que su padre estaba golpeando a Álex. “¡¿Qué estás haciendo!?”, ha afirmado que le gritó, expresando que en esos momentos trató de interponerse cogiéndolo “por la cintura y por los brazos”, algo que fue en vano y que se mezcló con su temor a convertirse también en una víctima.
“¡No le hagas más daño, por favor!”, cuenta que le espetó, sin que ello frenase a su padre, quien justo después, según ha declarado, se agachó sobre el menor y le dio “un fuerte golpe en el pecho”.
Lo siguiente que vio fue a su amigo Álex, –sobre el que la autopsia apunta que murió por varias heridas de arma blanca, algunas mortales de necesidad y perpetradas necesariamente por alguien de tamaño adulto–, ensangrentado y tendido en el suelo boca arriba.
Las palabras del asesino confeso de Sueca tras el asesinato de Álex
“¿Qué has hecho?”, le preguntó entonces, recordando que sentía miedo. –“A ti no te voy a hacer daño”, cuenta que le dijo su padre en esos instantes, antes de irse ambos a la cocina “a beber un vaso de agua”.
En esos instantes, y según recoge el medio Levante-EMV dando cuenta del testimonio que prestó en la cámara Gesell, el menor llegó a decirle a su progenitor que quería volver a ver a su amigo, pero este le espetó que “mejor que no fuese, que no lo recordase así”.
“Se acabó, ya lo he perdido todo. Me lo van a quitar todo”, cuenta que le dijo, tras lo cual le pidió recoger sus cosas y meter las cosas en la mochila porque iba a llevarle a casa de sus abuelos paternos.
Fue en ese trayecto, de la casa donde ocurrió el crimen a la de sus abuelos,– que realizaron en coche–, cuando el asesino confeso volvía a lamentarse, llegando entonces a culpar a su exmujer de lo ocurrido. “¡Cómo he podido hacer esto! ¡Cuánto daño me ha hecho tu madre! Ahora ya tiene lo que quería”, dijo su padre, según ha declarado el menor.
Tras ello, dejó al niño en la puerta de la casa de sus abuelos, donde no llegó a subir y donde el menor le dijo: “No te suicides, por favor”, a lo que su padre contestó: “Tranquilo, no voy a suicidarme, me voy al cuartel a entregarme y a pagar en años de cárcel lo que he hecho”.
A las 18:15 de aquel día en que cometió el crimen, y en un cuartel de la Guardia Civil de Sueca, el asesino confeso se presentó y esbozó una frase: “Ponedme las esposas, que he matado a un chico”. Y allí, una vez más, volvió a acusar a su exmujer: “Desde que nos separamos, me está haciendo la vida imposible”.
Álex “tenía miedo” del padre de su amigo
En su intervención, en otra declaración destacada, el hijo del asesino confeso además apuntó a dos cuestiones importantes para la investigación y el juicio al acusado: “(Álex) tenía miedo de mi padre, pero nunca me dijo por qué”, indicó. A ello, además, añadió que su padre le había manifestado en alguna ocasión cierta animadversión hacia la víctima: “Tu amigo no me cae bien”.
Frente a ello, en declaraciones en el juzgado, la estrategia del asesino confeso ha sido la de no contestar en ningún momento con claridad a la pregunta de si fue él el responsable de la muerte de Álex: " "Supongo, es que no sé qué pasó, de verdad, yo no soy así", ha repetido en múltiples ocasiones, como muestran las imágenes a las que ha accedido 'El Tiempo Justo', en las que no obstante se aprecia cómo si es contundente al mostrarse "seguro" de que su hijo no fue el autor del crimen.