Agentes especializados de la Guardia Civil predijeron el perfil de los asesinos de Francisca Cadenas: “Un vecino de una vivienda próxima”
Los llamados 'perfiladores' o 'cazadores de mentes' de la Guardia Civil señalaron a sus compañeros de la UCO que priorizaran “sospechosos con una vivienda en esa zona”
El ‘error’ que cometió uno de los hermanos detenidos por la muerte de Francisca Cadenas y que les acabó delatando
BadajozLos agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil que efectuaron la detención de los dos hermanos acusados de la muerte de Francisca Cadenas en Hornachos, Badajoz, trabajaban ya desde hacía meses con la hipótesis de que la desaparición de la mujer aquel 9 de mayo de 2017 en que se perdió su rastro fue un crimen. Así lo había predicho un informe de los llamados perfiladores o ‘mindhunters’ –‘cazadores de mentes’– de la Guardia Civil, que ya 20 meses antes de la detención habían apuntado a que estaban probablemente ante “un homicidio con ocultación de cadáver” y en el que el autor debía ser un “vecino de las viviendas próximas al túnel” donde desapareció Francisca, muy cerca de su casa.
Especializados en meterse en la mente del asesino, elaborando sus perfiles de acuerdo con determinados patrones de conducta y analizando las circunstancias claves de cada suceso, los agentes de la denominada Sección de Análisis del Comportamiento Delictivo (SACD) de la Guardia Civil fueron verdaderamente certeros a la hora de evaluar el caso. Su análisis y su precisión facilitó el trabajo de la UCO, que extendiendo la presión sobre Julián y Manuel, –los dos hermanos detenidos–, a los que vigilaron instalando también micrófonos en sus coches y su vivienda, terminaron por atraparlos tras casi nueve años de un crimen sin resolver que habían estado negando y ocultando.
El informe de la Sección de Análisis del Comportamiento Delictivo de la Guardia Civil
Fue en julio de 2024 cuando el informe del SACD de la Benemérita predijo que estaban ante un crimen en el que los investigadores debían dirigir sus pesquisas hacia “los vecinos” con una “vivienda próxima al túnel” donde fue vista Francisca Cadenas por última vez.
Aquella noche, del 9 de mayo de 2017, la vecina de Hornachos, de 59 años, acababa de salir de casa para acompañar a un matrimonio a cuya hija cuidaba hasta el lugar donde habían estacionado el coche, muy cerca de su domicilio, pasado un pequeño túnel. Apenas iba a despedirse y volver, y de hecho le había dicho a su hijo pequeño que no hiciese nada porque ahora regresaba y hacía la cena. Por eso, ni siquiera se llevó las llaves: iba a ser un momento, pero no volvió.
Extrañado, su hijo pequeño salió en su búsqueda, tras lo cual, ante la ausencia de respuestas y pistas sobre su paradero, junto a distintos allegados empezaron a llamar puerta por puerta en busca de alguna pista. Incluso, llamaron a la puerta de los detenidos, con uno de los hermanos, Julián, contestando que en ese momento no podía “atenderles” porque estaba cuidando de su tío enfermo. Su respuesta, fría y extraña, no pasó desapercibida, como tampoco los golpes como de un cincel procedentes de su vivienda que se escucharon en los días posteriores a la desaparición de Francisca, algo que hizo que la familia siempre sospechase de ellos.
Conscientes de todos esos factores y esos detalles clave, el informe de los especialistas del SACD no tardó en delimitar el caso: un crimen que hubo de ocurrir en un escaso radio de acción, tras un recorrido de la víctima “no superior a 75 metros”, próximo al túnel donde la vieron por última vez, en un espacio de tiempo corto y en una situación en la que lo más probable era que “el autor fuese vecino de una de las viviendas próximas” y que “aprovechase esa relación de vecindad y confianza previa” con la víctima para actuar.
La predicción de los ‘cazadores de mentes’ de la Guardia Civil sobre los asesinos de Francisca Cadenas
Irrumpiendo en 2024 en un caso que llevaba ya siete años estancado, los agentes de la UCO, haciéndose cargo desde entonces de la investigación, encargaron también a la Sección de Análisis del Comportamiento Delictivo en su informe una “autopsia psicológica de la víctima”, además de requerirles sus hipótesis sobre las causas más probables de su desaparición.
Fue así como los llamados perfiladores o ‘cazadores de mentes’ del SACD iniciaron su trabajo con una retahíla de interrogatorios al entorno de Francisca Cadenas. Amigos, familiares y allegados que la conocían bien dieron también una descripción de sus rasgos, sus hábitos y todo aquello que pudiera ayudar en la investigación.
De ese modo, en el informe de los especialistas, con fecha del 31 de julio de 2024, según señala el Periódico de Extremadura, los agentes del SACD apuntaron que “el estado emocional que revelaba Francisca en el momento de su desaparición, así como el contexto general y actual de su historia vital”, así como “la circunstancia” de que no se hubiese hallado “ni su cuerpo ni sus pertenencias”, les llevaba a descartar las hipótesis de la desaparición voluntaria, accidental y el suicidio como causas probables de la desaparición, considerando como hipótesis prioritaria la de la desaparición forzada”, apuntando así a un “homicidio con ocultación de cadáver”.
Los agentes descartaron también que hubiera sufrido un accidente o fuese algún problema de salud el que le hubiese llevado a un eventual despiste y a perderse. Francisca, como referían en el informe, tenía buena salud, estaba en buena forma, era deportista y cuidaba su alimentación. Distintos indicios hacían incompatible que hipótesis de ese tipo fuesen las más plausibles.
En ese sentido, los especialistas de esa agrupación de la Guardia Civil incidieron en que “el breve lapso de tiempo que pasó entre la desaparición y la búsqueda por parte de personas de su entorno, así como el número y la calidad de los dispositivos realizados en la zona posteriormente”, sin que se encontrasen “restos cadavéricos de la misma”, hacían “descartar” que su desaparición se debiese “a un accidente”.
Además, el informe subraya que Francisca tenía "planes inmediatos" y "grandes vínculos afectivos y relaciones con su entorno social", describiéndola como “muy unida a su hijo menor”, y recogiendo que “cuidaba de su madre, anciana y dependiente, a la que nunca hubiera abandonado en su situación”.
Francisca Cadenas, una mujer que “se desvivía” por su familia y “ofrecía su ayuda siempre a todos los vecinos”
“Hogareña, amable, cariñosa, atenta”, los agentes destacan también que “se desvivía por sus hijos, por sus vecinos y por su madre”, sobre la que apuntan, de acuerdo con toda la información recabada de los interrogatorios, que la cuidaba “sin quejarse nunca, y con gran cariño, ya que decía que la familia era lo primero”.
Pilar fundamental en la familia y muy querida en Hornachos, su hijo pequeño señaló a los agentes que Francisca era “muy humana, extrovertida, alegre y simpática, que sentía compasión por todo el mundo”. Así, “ofrecía su ayuda siempre a todos los vecinos que tuvieran algún problema o necesidad”.
También, y en ese sentido, el hijo menor de Francisca, que era madre de tres hijos, señaló que tenía "tendencia a entrar cada dos por tres en los domicilios de los vecinos que, o bien se hallaban enfermos o tenían familiares enfermos o ingresados en el hospital, para ayudarles e interesarse por su estado de salud". De hecho, también otro de los hijos declaro que su madre "confiaba en exceso en todo el mundo" y era muy "compasiva" con los vecinos.
La muerte de Francisca Cadenas: los autores del crimen, vecinos cercanos
Con todos esos datos, los perfiladores de la Guardia Civil fueron formando la que era su hipótesis principal, la cual estrechaba el cerco sobre alguien que debía ser muy cercano y que debía conocer; una predicción que, a la postre, definiría a la perfección a los dos hermanos detenidos, Julián y Manuel, residentes a escasos metros y en cuya vivienda la UCO localizaría este mes de marzo los restos óseos de Francisca ocultos en una arqueta en su patio.
“Las evidencias conductuales analizadas permiten inferir que Francisca, tras despedirse de sus amigos, en la calle Hernán Cortés (de Hornachos), se dirigió de regreso a su casa, atravesando el túnel que une esa calle con la de su vivienda, siendo el recorrido no superior a 75 metros", apuntaba el informe de la Sección de Análisis del Comportamiento Delictivo de la Guardia Civil, que en consecuencia añadía que su predicción era que la víctima "o bien fue abordada en la calle o acompañó voluntariamente al autor hasta el interior de una de las viviendas" cercanas.
"En caso de un abordaje sorpresivo en la calle, quien lo hiciera tendría que contar con medios para inmovilizarla, retenerla de inmediato, o bien introducirla en una casa sin darle tiempo a reaccionar (gritar o pedir ayuda)", indicaban. Y en ese sentido, precisamente, se ha conocido que cuando los agentes de la UCO encontraron los restos de Francisca descubrieron que había sido atada con unas bridas, además de amordazada, golpeada y desnudada de cintura para abajo.
Los perfiladores de la Guardia Civil, además, también acertaron al señalar que, por las "características del recorrido que efectuaba la desaparecida" lo más probable es que "el autor fuese vecino de una de las viviendas próximas al túnel" y que aprovechase esa “relación de vecindad” para, incluso asegurarse “el éxito de la agresión sin la presencia de testigos”.
Por todo ello, la recomendación que efectuaron para sus compañeros de la UCO era priorizar “sospechosos que cuenten con una vivienda en esa zona”; justo el perfil de los detenidos ahora como acusados del crimen.
‘Juli’ y ‘Lolo’, los dos hermanos arrestados, fueron además grabados durante todos estos meses en conversaciones que desvelaban una “obsesión” con la víctima y que dejan abierta la posibilidad de una motivación sexual tras el crimen, lo que tratará de probar la acusación.
En esas escuchas, la UCO pode comprobar como uno de los hermanos señalaba: “No la vais a encontrar”. Además, cuando ya estaban redoblando la prisión sobre ellos y les comunicaron el cambio en su situación procesal de testigos a investigados, el menor de los hermanos, Julián, llegó a señalar a Manuel: “Lo del rincón es lo que más mal rollo me está dando”; un rincón que presumiblemente era la arqueta donde los agentes encontraron los restos óseos de Francisca Cadenas, precipitando la detención de ambos.