Antonio había firmado la compra de la casa el 26 de marzo y su idea era restaurarla
La Policía Nacional investiga si el incendio pudo ser provocado intencionadamente
Narón, A CoruñaHace solo dos semanas que Antonio Porto firmó la documentación para la compra de una casa casi centenaria en Narón. Una casa de la que hoy apenas quedan los cimientos y cenizas.
El pasado lunes por la noche, lo llamaron varios familiares y vecinos: la casa que acababa de comprar estaba en llamas. “Era una casa antigua, pero estaba bien por dentro, las vigas, las paredes, todo era de madera” recuerda Antonio. Ahora no queda nada. Un espectacular y voraz incendio arrasó todo el interior de la vivienda de dos plantas.
El fuego se propagó en pocos minutos acelerado por la cantidad de madera que había en el interior, y unos diez vecinos de los edificios colindantes tuvieron que ser desalojados por precaución. Hasta el lugar se desplazaron además de cuatro unidades de los Bomberos del SPEIS de Narón, Policía local y Policía Nacional.

Como han explicado los responsables del dispositivo, cuando llegaron al lugar “ya estaban envueltas en llamas las tres plantas de la casa afectada, la cubierta se había roto”. Tras comprobar que no había víctimas, trabajaron para cortar la propagación a las viviendas colindantes. Poco pudieron hacer por parar el avance del fuego en el interior de la vivienda, que acabó colapsando por las llamas.
La Policía Nacional investiga un posible origen intencionado del incendio
Sobre las causas del incendio, la Policía Nacional sigue investigando. Algunos vecinos de la zona apuntaron a un grupo de jóvenes encapuchados, como posibles causantes, pero Antonio prefiere esperar a que avance la investigación. “No sabemos nada aún. Estuvo la Policía Científica, está todo precintado y no podremos entrar durante una semana, al menos”, explica.

Su plan era primero hacer una reforma rápida en el bajo de la casa, ubicada en la carretera de Castilla, para alquilarlo y poco a poco ir arreglando la casa de dos plantas, con ayuda de su mujer y sus hijos. Ahora les toca empezar casi de cero. “Queremos hacer lo mismo, pero ahora será todo más complicado, tengo que esperar por todo el tema de la policía, los seguros, tienen que hacer un informe para ver cómo está la cimentación”, pero la familia seguirá adelante con su sueño.

“La idea es restaurarla, con una estructura similar a la que tenía”, detalla, “y la fachada creo que se podrá aprovechar”. Antonio comparte fotos de cómo era el interior de la casa casi centenaria, donde ya no queda nada, recordando que firmaron su compra hace apenas unos días, el pasado 26 de marzo. “La primera letra de la hipoteca nos va a llegar el 30 de abril y estamos con la casa quemada”, lamenta asumiendo que queda aún mucho por hacer.

