El ataque de Southport en el que murieron tres menores podría haber sido evitado por la policía, los servicios sociales y los padres del agresor

El ataque de Southport podría y debería haber sido evitado por la policía, los servicios sociales y los padres del agresor
Tres niñas de seis, siete y nueve años, las víctimas mortales del apuñalamiento masivo en Southport
Axel Rudakubana sembró la muerte y el caos en su ataque de una "crueldad sin precedentes" contra un taller de baile con temática de Taylor Swift el 29 de julio de 2024. El horrible apuñalamiento se cobró la vida de tres menores y dejó a ocho niñas y dos adultos heridos, lo que provocó disturbios en todo el país.
Ahora, un informa demoledor deja al descubierto una realidad dolorosa para todo Gran Bretaña y las familias afectadas. La investigación de Southport desvela una serie de oportunidades perdidas para detener al adolescente, que había dado suficientes síntomas de tender hacer una violencia extrema. "Este terrible suceso podría haberse evitado, y debería haberse evitado" es la conclusión del informe de
El asesino de 18 años fue condenado a 52 años de prisión
El asesino, de 18 años, que ya ha sido condenado a 52 años de prisión, podría haber sido detenido si sus propios padres y las autoridades hubieran tomado las medidas necesarias para abordar el riesgo que representaba, señaló Adrian Fulford, presidente del órgano firmante del informe, al dar a conocer hoy sus conclusiones.
Las niñas Alice da Silva Aguiar, de nueve años; Bebe King, de seis, y Elsie Dot Stancombe, de siete, fueron asesinadas cuando Rudakubana entró armado con un cuchillo en el taller de baile. Rudakubana también intentó asesinar a otras ocho niñas, cuyos nombres no pueden revelarse por motivos legales, así como a la instructora Leanne Lucas y al empresario John Hayes.
En su informe de 763 folios, Fulford afirmó que hubo un fracaso de base por parte de las instituciones a la hora de asumir la responsabilidad del riesgo que representaba Rudakubana, así como la de los padres del adolescente. "No me cabe duda de que si se hubieran seguido los procedimientos adecuados este terrible suceso no habría ocurrido", agrega el informe.
“Su vida en casa debió de haberse convertido en una auténtica pesadilla, dado que, en palabras de su propio padre, Axel Rudakubana se había transformado en un monstruo”, dijo el presidente del tribunal.
Su madre declaró en la audiencia: “Hay muchas cosas que Alphonse y yo desearíamos haber hecho de manera diferente, cualquier cosa que pudiera haber evitado el horrible suceso del 29 de julio de 2024. Lamentamos profundamente nuestro error".
Rudakubana había "demostrado claramente el peligro extremo que representaba para los demás" más de cuatro años antes de su ataque, cuando acudió a su antiguo colegio, el Range High School en Formby, armado con un cuchillo de cocina y un palo de hockey, y atacó a un estudiante. El incidente ocurrido en diciembre de 2019, por el que el adolescente recibió una orden de remisión de 10 meses, fue un "acontecimiento decisivo" y debería haber llevado a los organismos a concluir que representaba un "alto riesgo de daño para los demás".
El jefe de policía de Lancashire Constabulary, Sacha Hatchett, que patrullaba la zona donde Rudakubana vivía con su familia en Banks, Lancashire, reconoció que hubo oportunidad de arrestar al adolescente el 17 de marzo de 2022, cuando fue encontrado en un autobús con un cuchillo. "No evaluamos adecuadamente el riesgo que representaba para los demás. Lo lamento muchísimo”.
Si la escuela hubiera proporcionado el historial de navegación de la adolescente en internet, que incluía búsquedas sobre tiroteos escolares y lesiones por desprendimiento de piel, habría sido incluido en el programa Prevent de antiterrorismo.
La incapacidad a nivel organizativo a la hora de gestionar el riesgo que suponía el asesino es un asunto "francamente deprimente -y, por lo tanto, urgente- que requería la atención" de las autoridades, añade el informe. "Con demasiada frecuencia, el caso de Rudakubana se pasaba de una agencia del sector público a otra en un ir y venir inapropiado de derivaciones, evaluaciones, cierres de casos y traspasos".
El autismo se usó como excusa y no se vigiló su violencia extrema
Los padres del asesino, Alphonse Rudakubana y Laetitia Muzayire, no hicieron lo suficiente para atender el riesgo que su hijo suponía. Si los padres del asesino hubieran hecho lo que moralmente debían haber hecho, su hijo no habría tenido libertad para llevar a cabo el ataque y, por lo tanto, este no habría ocurrido", se detalla en el informe. Estos fallos permitieron que se entregaran cuchillos y armas en el domicilio del autor de los crímenes.
La investigación advirtió que el diagnóstico de autismo de Rudakubana se utilizó erróneamente como una "excusa" para su preocupante comportamiento y que se le dejó sin supervisión en internet, donde desarrolló una obsesión con la violencia extrema.
El presidente de la investigación ha recomendado que se considere la designación de un único organismo para supervisar las intervenciones dirigidas a niños en situación de alto riesgo. Asimismo, cree importante considerar la posibilidad de restringir o controlar su acceso a internet.
Tras el ataque, grupos de extrema derecha reaccionaron con actos de vandalismo en varias localidades británicas después de que se divulgara erróneamente por las redes sociales que el chico era solicitante de asilo, cuando en realidad Rudakubana había nacido en Gales, de padres ruandeses.
El primer ministro, Keir Starmer, y la ministra del Interior, Shabana Mahmood, coincidieron en que el informe ponía al descubierto "fallos sistémicos" y prometieron realizar cambios para proteger a la ciudadanía.
La investigación , que se llevó a cabo durante nueve semanas en el Ayuntamiento de Liverpool el año pasado, escuchó a más de 100 testigos, 67 de los cuales prestaron declaración en directo, sobre la relación de Rudakubana con los servicios de salud, la asistencia social y la educación, y las tres derivaciones al programa antiterrorista Prevent que se realizaron y se cerraron antes de que llevara a cabo el atentado, informa The Independent.
Nicola Brook, abogada del bufete Broudie Jackson Canter, que representa a las tres supervivientes adultas, señala que "el informe pone de manifiesto una de nuestras principales preocupaciones: que todas las organizaciones intentaron eludir su responsabilidad y que hubo una preocupante falta de liderazgo".
Chris Walker, abogado que representa a las familias de las tres niñas fallecidas, dijo que "ver la magnitud de los fallos plasmados por escrito" es devastador. “En nombre de nuestros clientes, acogemos con satisfacción las conclusiones claras, aunque profundamente preocupantes, del informe sobre los profundos fallos sistémicos e individuales que precedieron a este ataque y la responsabilidad que recae sobre los padres de AR”, añadió. “La conclusión del presidente del consejo de que esta atrocidad no habría ocurrido si los organismos hubieran asumido la responsabilidad del riesgo creciente es contundente.” Los familiares de los supervivientes advirtieron que "esto no debe volver a ocurrir" .