Marta tomaba el sol sin protección y le diagnosticaron cáncer de piel con 34 años: "He tenido seis metástasis"

Se estima que en 2026 se diagnosticarán unos 8.000 nuevos casos de melanoma cutáneo en España
El cáncer de piel, una amenaza creciente en niños: "Una quemadura solar en la infancia duplica el riesgo"
El melanoma es el cáncer de piel con mayor mortalidad y su incidencia continúa aumentando desde hace más de tres décadas. Se estima que en 2026 se diagnosticarán 8.074 nuevos casos de melanoma cutáneo en España, según la Sociedad Española de Oncología Médica. Detrás del 90% de los casos de cáncer de piel hay un responsable: los rayos UV.
Marta Fuentes conoció la enfermedad con solo 34 años. Habían pasado casi dos décadas desde aquellas tardes de adolescencia en las que tomaba el sol buscando el bronceado que marcaba los cánones estéticos de la época.
De piel y ojos claros, Marta comenzó a exponerse al sol sin protección cuando tenía 15 o 16 años. "Era lo normal en los años 70", explica. "Entonces no existía una cultura de protección solar. Al contrario, estar moreno era sinónimo de belleza y de verse saludable. Estar blanca parecía estar enferma", recuerda en una entrevista con la web de 'Informativos Telecinco' con motivo del Día Mundial del Melanoma, que se celebra cada 23 de mayo.
Con el tiempo dejó de hacerlo. "Ya no soportaba el sol y dejó de gustarme". Su vida continuó con normalidad: terminó la carrera, empezó a trabajar, se casó y se quedó embarazada de su primer hijo. Fue entonces cuando notó que un lunar del brazo "comenzó a supurar líquido".
"Fui al dermatólogo y me diagnosticaron melanoma. Recuerdo preguntarle: '¿Pero qué es eso?'. Y cuando me explicó que era cáncer de piel, pensé que se había equivocado porque yo ya no tomaba el sol", relata. Aquel especialista le explicó algo que hoy los dermatólogos repiten de forma insistente: el daño solar es acumulativo y el sistema de reparación celular puede fallar.

El bronceado, una señal de daño en el ADN
El melanoma es una proliferación maligna de los melanocitos, las células encargadas de producir melanina, el pigmento que da color a la piel y al cabello. Cuando nos exponemos al sol, la piel activa la producción de melanina para protegerse de la radiación ultravioleta.
Ese oscurecimiento de la piel, el bronceado, es en realidad una señal de que el ADN de las células cutáneas ha comenzado a dañarse. Aunque el organismo dispone de mecanismos de reparación celular, estos pueden fallar con el paso del tiempo y favorecer el desarrollo de un cáncer de piel.
El melanoma es además uno de los tumores cutáneos más agresivos porque puede diseminarse a otros órganos y producir metástasis. Sin embargo, también es uno de los más prevenibles si se adoptan medidas adecuadas de fotoprotección.
Este tumor puede pasar desapercibido si no se revisa la piel de manera regular. Entre las recomendaciones básicas para detectar posibles lesiones sospechosas destaca la regla ABCDE de los lunares:
- Asimetría
- Bordes irregulares
- Color no homogéneo
- Diámetro superior a seis milímetros
- Evolución o cambios en el aspecto del lunar
Los especialistas insisten además en la importancia de la fotoprotección diaria, evitar las quemaduras solares y acudir al dermatólogo ante cualquier cambio en la piel. Además de evitar el sol en las horas centrales del día —de 12:00 a 17:00—, protegerse con ropa adecuada (camisetas frescas, pantalones amplios y sombreros) y aprovechar la sombra siempre que sea posible.

Seis metástasis
A Marta le extirparon el lunar siguiendo el protocolo habitual, con márgenes de seguridad sanos alrededor de la lesión. Después comenzaron las revisiones periódicas. "A los cuatro años y medio, cuando estaba embarazada de mi segundo hijo, me detectaron la primera metástasis", explica.
Aquella primera metástasis apareció en la axila. Después llegaron otras: dos pulmonares, óseas y en el pecho. En total ha afrontado seis metástasis a lo largo de casi tres décadas de enfermedad. "En aquella época apenas había tratamientos y la supervivencia media en un estadio IV estaba entre nueve y doce meses", recuerda.
Primero recibió quimioterapia, "que era prácticamente lo único que había". Más tarde llegaron nuevas cirugías con cada nueva metástasis y diferentes líneas de tratamiento que, con el tiempo, dejaban de funcionar.
"Hubo un momento en el que ya no había nada más", explica. Entonces apareció una vacuna experimental desarrollada en Bélgica con la que consiguió mantenerse estable durante diez años.
La inmunoterapia y el cambió en el pronóstico del melanoma
En 2016 un TAC detectó la sexta metástasis en un ganglio del brazo izquierdo. Para entonces, la inmunoterapia empezaba a revolucionar el tratamiento del melanoma metastásico. "Decidimos probarla y hasta hoy", señala.
Diez años después continúa recibiendo inmunoterapia intravenosa cada 21 días con atezolizumab, en sesiones de unos 30 minutos. Además, se somete a analíticas trimestrales y a un TAC anual para comprobar que el tratamiento sigue funcionando.
"Los ensayos clínicos indican que este medicamento suele administrarse durante dos años y luego se hace seguimiento, pero en mi caso mi oncólogo prefiere mantenerlo", explica.
Marta asegura que apenas ha sufrido efectos secundarios con este tratamiento más allá del "cansancio oncológico" y destaca el impacto que los avances médicos han tenido en la supervivencia de los pacientes con melanoma. "Gracias a la investigación cada vez somos más las personas que conseguimos vivir más años y mejor". También menciona las terapias dirigidas a la mutación BRAF V600, presente en muchos melanomas, incluido el suyo, aunque por el momento ella no las ha necesitado.
La importancia de la atención psicológica, entre otras
Más allá de la enfermedad física, Marta reconoce que el impacto emocional ha sido uno de los aspectos más difíciles de gestionar. "Cuando recibí el diagnóstico me quedé en shock, pero cuando llego la metástasis se te revuelve la vida y te replanteas todo", explica.
Por eso reclama una atención integral para los pacientes oncológicos. "Tienes a tu oncólogo, pero también necesitas un psicólogo que te dé herramientas. Y en muchos casos un nutricionista o un fisioterapeuta, entre otros".
"A mí me ha costado muchísimos años aceptar la enfermedad. Mi familia me ha ayudado mucho a seguir intentando tener una vida a pesar de todo", relata.
Con el tiempo ha conseguido convivir con la incertidumbre. "He logrado olvidarme del melanoma durante esos 21 días que pasan entre una sesión y otra de inmunoterapia y continuar con mi trabajo y mi vida diaria". Aunque reconoce que las revisiones siguen siendo uno de los momentos más difíciles: "La ansiedad continúa ahí hasta que llegan los resultados".
El problema de la desinformación sobre el sol
Marta, que desde 2007 forma parte de Melanoma España, entidad de la que actualmente es presidenta, también pone el foco en la prevención y en la necesidad de cambiar la relación que todavía existe con el bronceado, especialmente entre los jóvenes. Solo tres de cada diez personas utilizan protección solar a diario pese a que la gran mayoría conoce los riesgos de la radiación ultravioleta, según Según el Observatorio Heliocare by Cantabria Labs.
Marta alerta además del aumento de contenidos en redes sociales que minimizan el riesgo del sol o difunden mensajes sin evidencia científica sobre el melanoma. "Me gustaría decirle a la gente joven que tenga cuidado con la información que consume en redes sociales. Se está difundiendo contenido falso sobre el melanoma y la exposición solar".
Entre las iniciativas que destaca se encuentra el programa 'Soludable', impulsado por la dermatóloga Magdalena de Troya, que busca introducir educación en fotoprotección en las aulas, ya que las quemaduras solares durante la infancia y la adolescencia duplica el riesgo de desarrollar cáncer de piel en la edad adulta. "Nos gustaría que la administración tomara conciencia de la importancia de inculcar estos hábitos desde pequeños para disminuir el riesgo de cáncer de piel en el futuro", subraya.
Además, también resalta la campaña Euromelanoma de Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología, que ofrece revisiones dermatológicas gratuitas dirigidas especialmente a personas de riesgo.
