La psiquiatra acusada por la muerte de un paciente niega el suicidio y lo atribuye a causas médicas

La acusada asegura en el juicio que el fallecimiento fue consecuencia de problemas cardíacos y no de un suicidio
Óscar, principal sospechoso de la muerte de Esther López, presente en la nueva inspección en su antiguo chalé familiar por el zulo descubierto
La jefa de la Unidad de Salud Mental del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, Carmen Prada, acusada de homicidio involuntario y denegación de asistencia a un paciente, ha asegurado en el juicio que el fallecido nunca tuvo tendencias suicidas y que su muerte se debió a una cardiopatía que se complicó con la ingesta de fármacos antidepresivos.
Durante la primera sesión del juicio, celebrado en la Sección de lo Penal 4 del Tribunal de Instancia de Córdoba, la encausada ha afirmado que la muerte de uno de los pacientes de la Unidad de Salud Mental se debió a una “concatenación evolutiva” que coincide con un accidente y ha descartado que fuera un suicidio.
La defensa niega el suicidio
Francisco Miguel León Benítez falleció en junio de 2020, según la acusada, por una cardiopatía básica e hígado graso que desembocó en un edema pulmonar, tras la ingesta de medicamentos, fundamentalmente antidepresivos, pero en ningún caso por haberse quitado la vida.
