Las contradicciones del padre detenido por la muerte de su bebé de 20 días: primero fue por un atragantamiento y luego por un accidente en Lanzarote

El investigado, un varón de 32 años, está acusado por varios delitos, entre ellos, homicidio por imprudencia y contra la seguridad vial, ya que no tenía permiso de conducir
Investigan en Lanzarote la muerte de un bebé de 20 días tras un traslado de urgencia
La Guardia Civil de Las Palmas investiga a un hombre de 32 años en un posible caso de violencia vicaria por la muerte de su bebé de 20 días en circunstancias confusas en Lanzarote. Las versiones de trágico suceso aportadas por el investigado han sido contradictorias al afirmar en un primer momento que la muerte del menor se habría producido como consecuencia de un atragantamiento para, después, modificar su declaración y atribuir el óbito a un accidente de tráfico previo. Los resultados preliminares de la autopsia practicada al cadáver apuntan a un traumatismo craneoencefálico que no encajaría con ninguna de las explicaciones.
Según informa Canarias 7, los agentes investigan a este hombre por varios delitos, entre ellos homicidio por imprudencia y contra la seguridad vial, ya que no tenía permiso de conducir. Las mismas fuentes apuntan a la posibilidad de elevar la calificación de los mismos si se acredita intencionalidad.
Antecedentes del padre por robos con violencia y violencia de género
La investigación detectó desde el inicio circunstancias sospechosas, entre ellas los antecedentes del padre por robos con violencia y violencia de género, un elemento que ha llevado a los agentes a contemplar también la posibilidad de un delito de violencia vicaria, es decir, la agresión a un menor como forma de dañar a la madre.
Los hechos ocurrieron el 12 de abril, cuando los padres llevaron al bebé al centro de salud de Tinajo al comprobar que no respiraba. Tras encontrarlo cerrado, pidieron auxilio a la Policía Local, que inició maniobras de reanimación antes de su traslado al hospital de Arrecife y, posteriormente, al Materno Infantil de Las Palmas, donde murió días después.
En sus primeros testimonios afirmó que el bebé de 20 días había sufrido un atragantamiento para luego asegurar que, a pesar de no tener carné de conducir, decidió salir a pasear con el bebé y que mientras circulaba por Tinajo, sufrió una salida de vía y que, tras ese episodio, el niño comenzó a encontrarse mal. Sin embargo, no aportó detalles concretos sobre el supuesto accidente, el recorrido realizado ni las circunstancias que motivaron el desplazamiento.
Tras el sepelio, el padre fue detenido y se acogió a su derecho a no declarar. Las diligencias continúan centradas en esclarecer cómo se produjo el traumatismo que causó la muerte del bebé y si la actuación del progenitor fue imprudente o deliberada.
