El hombre que mató a su expareja en plena calle en Figueres, Girona, se lavó las manos en una fuente tras el crimen y varios vecinos intentaron confrontarlo
Había salido un día antes en libertad y vulneró otra vez la orden de alejamiento para ir a buscarla y acabar con su vida
Un hombre de 48 años, detenido tras matar a su expareja, una mujer de 33 años, en plena calle en Figueres, Girona
GironaJornada de luto en Figueres, Girona, tras el asesinato machista perpetrado ayer por un hombre con numerosos antecedentes y que quebró por segunda vez la orden de alejamiento que tenía sobre la víctima, a la que apuñaló en múltiples ocasiones en plena calle. Tras perpetrar el crimen, ante el shock y la conmoción de los testigos que presenciaron los hechos, el hombre dejó atrás el cuerpo de su expareja y se fue a una fuente de las inmediaciones para, impasible, lavarse allí las manos.
El asesino apenas había salido un día antes en libertad y fue expresamente a buscar a la víctima para acabar con su vida.
El asesino de su expareja en Figueres, Girona, acababa de salir en libertad
Fue el lunes cuando se celebró un juicio rápido contra él en la plaza 7 de la sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Figueres, con competencias en materia de violencia sobre la mujer, en el que el presunto asesino aceptó una pena por maltrato de 6 meses de prisión y una orden de alejamiento de 250 metros e incomunicación con la víctima por 1 año y cuatro meses. Horas después, fue detenido por supuestas lesiones a la misma víctima, que quedó citada para una exploración forense que debía tener lugar este martes y para declarar ante el juez. Sin embargo, la víctima no compareció y el hombre quedó en libertad, quedando el caso pendiente del juzgado al advertir la sentencia anterior de conformidad.
Horas después de eso, tuvo lugar el crimen y, al tener conocimiento de lo ocurrido el titular de la plaza 5 se hizo cargo del levantamiento del cadáver y se inhibió en favor del 7, con competencias en materia de violencia sobre la mujer.
Varios vecinos trataron de confrontar y retener al asesino
Todo ocurrió en la plaza Josep Tarradellas de Figueres del municipio gerundense. Allí, Andrés R. de 48 años y nacionalidad española, con numerosos antecedentes, acabó con la vida de su expareja, de 33 años y nacionalidad hondureña.
El crimen se produjo a las 15:00 horas y ante varios testigos, algunos de los cuales llegaron a grabar parte de lo ocurrido con sus teléfonos móviles. El detenido atacó con un cuchillo a la víctima, asestándole numerosas puñaladas en los brazos, espalda, tórax y cuello, tras lo cual se deshizo del arma lanzándola bajo un coche aparcado.
Después de eso, sin inmutarse, fue una fuente que estaba muy próxima y se lavó las manos. Todo mientras un grupo de testigos, entre el estupor, la incredulidad y la rabia, se lanzaron contra él para tratar de confrontarlo y retenerlo hasta la llegada de la Policía.
Acorralándolo, lograron tirarle al suelo hasta la llegada de los agentes, que procedieron a su detención. Por su parte, los efectivos sanitarios no pudieron hacer nada por salvar la vida de la víctima.
Tras lo ocurrido, el Ayuntamiento de Figueres ha convocado hoy un minuto de silencio en la plaza del Consistorio en rechazo y condena del crimen.