El relato de uno de los testigos que se enfrentaron al asesino de su expareja en Figueres, Girona: “Cogí el casco y le pegué con él en el pecho”
“Cuatro o cinco personas se abalanzaron sobre él", ha contado, explicando que él también confrontó al asesino hasta la llegada de las autoridades
El hombre que mató a su expareja en Figueres fue retenido por los vecinos: tenía una orden de alejamiento y fue detenido un día antes
GironaLa indignación y la conmoción continúan en Figueres, Girona, tras el asesinato perpetrado por un hombre contra su expareja este martes 19 de mayo. El autor del crimen tenía un historial agresivo contra la mujer y, de hecho, el pasado domingo había sido detenido por maltrato y amenazas. También el lunes, por lesiones y por incumplir la orden de alejamiento. Sin embargo, “el sistema falló”. Fue puesto en libertad y un día después acabó matando a la víctima, Kimberly, de 33 años, ante la incredulidad, el estupor y la rabia de varios testigos, algunos de los cuales intervinieron para confrontarlo y retenerlo hasta la llegada de las autoridades.
“Cuatro o cinco personas se abalanzaron sobre él y yo cogí el casco y le pegué con él en el pecho”, ha contado una de las personas que se enfrentaron al asesino en el lugar de los hechos, la plaza Josep Tarradellas de Figueres del municipio gerundense, donde hubo quien grabó al asesino en acción, captando también el momento en que, con total parsimonia e impasible, se lavaba las manos ensangrentadas en una fuente de las inmediaciones, dejando atrás el cuerpo sin vida de su expareja tras matarla apuñalándola múltiples veces.
El alcalde de Figueres, tras el asesinato machista: “El sistema ha fallado”
Apenas 45 minutos antes del crimen una cámara de seguridad grabó al agresor en una tienda. Junto a él, en el interior, estaba ella, de brazos cruzados mientras él cogía un cartón de vino y sacaba dinero para pagarlo.
En todo momento, la víctima se mantuvo distante, en un segundo plano, sin dejar de cruzar los brazos hasta que abandonan el establecimiento.
La siguiente imagen de ellos es la del asesino cubierto de sangre y el cuerpo de su expareja yaciendo sin vida en el suelo tras asesinarla con un cuchillo de cocina en plena calle y delante de los vecinos. Ahora, en Figueras, todos se hacen la misma pregunta: “¿Qué ha pasado?” Y el alcalde de la localidad, Jordi Masquef, es contundente: “Podemos afirmar que, en este caso, el sistema ha fallado”.
Al agresor, de 48 años, con antecedentes violentos, le acababan de poner una orden de alejamiento en un juicio por maltratarla y a las pocas horas fue detenido por volver a agredirla. Kimberly no se presentó al examen médico ni ante el juez, y al no ratificar la denuncia, el asesino salió en libertad.
“Un juez no puede imponer una prisión si no se lo pide el Ministerio Fiscal o la propia acusación particular”, explica Ángeles Carmona, letrada de la Administración de Justicia.
No obstante, hay mecanismos judiciales para proteger a la víctima, como llamarla otro día a declarar. “Si no cumple la orden, tema penitenciario”, señala la presidenta de la Fundación AGI, Rosa María Garriga, teniendo en cuenta la reincidencia y el riesgo evidente de la víctima.