Cae una red en Málaga que convertía armas detonadoras en pistolas reales para su venta

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Parte de las armas, munición y material intervenidos por la Policía Nacional en la operación. Europa Press
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La Policía Nacional ha detenido a 16 personas tras desarticular una organización criminal que transformaba armas inhabilitadas para el disparo, como pistolas detonadoras o de fogueo, para que pudieran utilizar munición real y ser vendidas posteriormente en el mercado negro.

La operación ha permitido localizar un taller clandestino en Benalmádena (Málaga) donde se realizaban las modificaciones de las armas.

Un importante arsenal intervenido

Durante los registros practicados por los agentes se han intervenido 19 pistolas, de las cuales nueve ya estaban modificadas y listas para disparar, además de seis revólveres, cuatro subfusiles, una escopeta Franchi, más de 1.300 cartuchos, 20 silenciadores, 4.800 euros en efectivo y 15 teléfonos móviles.

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También se localizaron herramientas y maquinaria utilizadas para alterar los mecanismos de las armas y permitir el uso de proyectiles reales.

Una investigación desarrollada en dos fases

La operación comenzó el pasado mes de octubre a raíz de una investigación iniciada por agentes de la Policía Nacional de Fuengirola. Las pesquisas se han desarrollado en dos fases, que han culminado con el arresto de cuatro personas en una primera intervención y otras doce en la segunda.

Esta última fase se ha llevado a cabo en las localidades malagueñas de Fuengirola, Benalmádena, Coín y Mollina, además de Puente Genil, en Córdoba.

Entre los detenidos figuran tanto el presunto líder de la organización como el denominado "conseguidor" de las armas, encargado de facilitar su adquisición.

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Un taller clandestino y un zulo para ocultar el arsenal

Los agentes localizaron un zulo donde se almacenaba la mayor parte de las armas y de los materiales utilizados para su transformación.

Asimismo, descubrieron un taller clandestino en Benalmádena, utilizado por el cabecilla de la trama para modificar las armas adquiridas en distintos países de la Unión Europea.

Según la investigación, los implicados compraban armas detonadoras legalmente comercializadas en otros países europeos y alteraban sus mecanismos para que pudieran disparar munición real antes de introducirlas en circuitos ilegales de venta.

A los arrestados se les atribuyen presuntos delitos de pertenencia a grupo criminal, tráfico de armas, tenencia ilícita de armas, munición y explosivos, delito contra la salud pública, allanamiento de morada, usurpación de funciones públicas, amenazas y coacciones.