Maria Carmela, pastelera de Nápoles, se quita la vida tras quemarse gran parte de la cara y el cuerpo con aceite hirviendo
Maria Carmela D'Angelo se suicidó antes de afrontar un duro proceso de cirugía plástica reconstructiva.
Victoria, la niña sevillana que necesita una terapia génica para su enfermedad ultrarrara: "Es nuestra primera oportunidad real"
Maria Carmela D'Angelo era una pastelera de Nápoles. Tenía solo seis años cuando empezó a seguir los pasos de su abuela María. Pero el destino le tenía reservada la tragedia en medio de lo que ella más quería y disfrutaba, los fogones. Con solo 58 años María decidió quitarse la vida después de quemarse con aceite hirviendo parte de la cara y de cuerpo. El hecho de tener que enfrentarse a un duro proceso de cirugía plástica reconstructiva fue demasiado para ella. Y eso que la vida le había concedido una segunda oportunidad, porque tras el accidente pocos eran los que le daban posibilidad de seguir viva.
La tragedia se produjo el pasado 21 de mayo. María trabajaba como un día normal en el obrador de su negocio 'Le delizie di Maria', cuando fue alcanzada por una llamarada provocada por aceite hirviendo. Su estado fue considerado gravísimo desde el primer momento, debido a profundas quemaduras en gran parte del cuerpo, por lo que fue trasladada en helicóptero al centro de grandes quemados del hospital Cardarelli de Nápoles.
Pero tan solo seis días después, los médicos retiraron el pronóstico reservado y decidieron su traslado al servicio de cirugía plástica reconstructiva. Su vida no corría peligro pero le quedaba un camino duro. Debía enfrentarse a un largo y delicado proceso, con múltiples intervenciones, para recuperar la apariencia de su cuerpo y su rostro.
María decidió que esa batalla era demasiado para ella y el mismo día en el que iba a producirse su traslado decidió quitarse la vida, informa el Corriere. Lo hizo en el baño del hospital desde el que se tiró al vacío, un lugar de privacidad porque los pacientes de este perfil, como señala el centro, "son atendidos con gran cuidado, también mediante evaluaciones psicológicas debido a los traumas sufridos. Permanecen monitorizados las 24 horas por el personal".
María se hizo famosa por su cucurucho de dulces y galletas que las novias ofrecían a sus invitados, antecedente de los regalos de boda, y que gracias a ella se pusieron de moda. Su gastronomía dieron felicidad a muchos en uno de los momentos más inolvidables de su vida. Sus galletas secas típicas de Cilento la convirtieron en toda una celebridad y sus ventas llegaban a Alemania, Francia y Estados Unidos.
María era recordada por sus vecinos como una mujer práctica e inteligente, pero la magnitud del trauma físico y psicológico la llevó a una decisión extrema. Deja marido y dos hijos, pero la visión de lo que iba a ser su vida a partir del accidente le hizo tomar la decisión más drástica de todas. Maria será recordada por todos como la mujer con esa bolsa de regalo en el día más feliz de tu vida.