El vídeo en el que Jonathan Andic muestra una caída anterior de su padre: intenta demostrar que su muerte fue accidental

Su defensa ha definido un patrón de caída con peritos, maniquíes con sensores y drones que han vuelto a la zona de la muerte
La defensa de Jonathan Andic rebate uno por uno los indicios que le acusan de homicidio: de la caída previa de su padre a su problema en las rodillas
Este viernes se han conocido novedades en el caso por la muerte del fundador de Mango, Isak Andic. La defensa de su hijo Jonathan, ejercida por el prestigioso abogado Cristóbal Martell, ha presentado un recurso contra el auto de prisión provisional. Quiere demostrar que la caída fue accidental y que su cliente no está detrás de la muerte de su padre. Para ello han utilizado imágenes de otra caída que tuvo en Barcelona Andic, por una enfermedad degenerativa en sus rodillas. Informa en el vídeo Claudia Raymat.
En concreto, han presentado una secuencia captada por las cámaras de seguridad 10 meses antes de su muerte. En el vídeo, se ve como Andik perdió el equilibrio en el vestíbulo de la sede de Mutua Universal de Barcelona, pero la rápida actuación de un hombre y del guardia de seguridad evitaron su caída.
"Andando en plano tiene una pérdida de verticalidad. Se cae hacia delante y no pone las manos", explica Francisco Marco, director de la agencia de detectives Método 3. Tras analizar plano a plano la grabación, la defensa ha definido un patrón de esta caída y con un equipo de hasta cinco peritos, maniquíes con sensores y drones con cámaras han reproducido la misma caída en la montaña de Montserrat para presentarla cómo prueba de que fue un accidente.

"El resultado era las mismas lesiones que se dicen en la autopsia y el mismo resultado del fallecimiento", añade Marco. La caída de Isaac, según el auto de la jueza, fue con los pies por delante, como si se hubiera lanzado por un tobogán y no tenía lesiones en las manos, una evidencia de que fue empujado al vacío, pero los abogados argumentan que no intentó frenar la caída con las manos por una falta de reflejos, como en esta primera caída, debido a una enfermedad degenerativa en las rodillas.
"Tenía una artrosis de rodilla. Esa mañana incluso se pone hielo en la rodilla", explica el director de la agencia de detectives. Los abogados del hijo también le quitan valor a la huella demasiado marcada que, según los Mossos, demostraría un posible empujón. "La tomaron sin EPI ni protección, la podría haber pisado cualquiera", insiste Marco. Lo que no explican de momento los abogados son los demás indicios, las contradicciones en las tres declaraciones de Jonathan y que visitara el lugar tres días antes.