Un ladrón se hace pasar por mánager de tenis en Marbella y pide a un jugador que se quite su reloj de 8.000 euros para robárselo
La Policía Local ha detenido a dos individuos en Marbella por el intento de hurto de un reloj de alta gama valorado en unos 8.000 euros
Una camiseta de La Oreja de Van Gogh delata a un ladrón que entró en una camper para robar en Donostia, País Vasco
La Policía Local ha detenido a dos individuos en Marbella como presuntos autores de un intento de hurto de un reloj de lujo valorado en unos 8.000 euros. Este descarado intento de robo tuvo lugar el pasado 24 de julio, cuando el principal sospechoso se acercó a un jugador de tenis mientras disputaba un partido.
Haciendóse pasar por un gestor deportivo de la cancha, le exigió que se quitara el reloj de la muñeca alegando que no estaba permitido jugar con él. La víctima, convencida por la aparente autoridad del falso mánager, se quitó la pieza y lo dejó colocado junto a sus pertenencias. De esta forma, el caco se aseguraba la manera de poder robarle el Rolex.
Tiró el reloj y huyó en coche
Minutos después, el acompañante del tenista se dio cuenta de la situación y alertó a los presentes. El ladrón, que ya había cogido el reloj, fue interceptado por varios testigos que lo increparon hasta que este arrojó el Rolex al suelo y emprendió una huida a la carrera, donde le esperaba un cómplice para escapar en un vehículo.
Gracias a una llamada al 092, una patrulla de la Policía Local de Marbella logró localizar el coche en la autovía A-7, en dirección a Málaga, y los agentes procedieron a la detención de ambos ocupantes.
Los detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial, como presuntos autores de un delito de tentativa de hurto. Afortunadamente, la víctima pudo recuperar su reloj.
Destinos lujosos para ladrones
Marbella es uno de los destinos favoritos de los ladrones de artículos de lujo. Los delicuentes, a menudo son bandas organizadas itinerantes, eligen zonas exclusivas por su alta presencia de turistas de alto poder adquisitivo.
La extrema vigilancia y la presión policial ha conseguido desmantelar importantes redes delictivas internacionales con los ojos puestos en la Costa del Sol.