Patrick Joseph y Thomasina Tobin, el matrimonio muerto en un jacuzzi en Cullera: ella era una gran empresaria reconocida en Londres

Thomasina Tobin era una alta ejecutiva de una empresa dedicada al desarrollo de importantes hoteles en Londres
La desgracia del matrimonio muerto en Cullera: un fallo en el sistema de absorción del jacuzzi acabó electrocutándolos
La muerte del matrimonio que fue encontrado sin vida en el jacuzzi de un chalé de lujo en Cullera no solo ha conmocionado al vecindario y a todos los que conocen la terrible escena que encontraron sus dos hijos de apenas 14 y 16 años, sino que sus vecinos del condado de Monaghan, Irlanda, han confesado estar en shock al enterarse del triste final de la pareja.
Thomasina McArdle, de 51 años, era una alta ejecutiva que llevaba trabajando en Londres desde hacía más de 20 años y que provenía de una familia muy conocida en Castleblaney. Según confirman medios como ‘The Irish Time’, la fallecida se graduó en el Trinity College de Dublín y actualmente era consultora de gestión de proyectos del sector de la construcción, estando especializada en el desarrollo de hoteles.
Entre sus grandes proyectos destaca la ejecución de edificios emblemáticos de Londres, como el hotel Ritz, el Shangri-La The Shard, The Ned London o la Damac Tower. Por otro lado, de Patrick, su marido, de 48 años, no se conoce nada más, solo que era de Nueva Zelanda, aunque llevaba viviendo en Reino Unido junto a su mujer y sus dos hijos desde hace años.

El motivo del fallecimiento
Los resultados de la autopsia de sus cadáveres han revelado que murieron tras ser electrocutados por un fallo en el sistema de succión. Aunque todavía no han revelado quién de los dos quedó atrapado primero por el error en el mecanismo de funcionamiento, sí que han confirmado que uno de los dos sufrió la descarga primero y el que intentó ayudarle sufrió el mismo desenlace.
Aún así, el Instituto de Medicina Legal de Valencia, según confirma ‘Las Provincias’, ha enviado muestras de sangre, orina y otros restos biológicos de los cuerpos al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Barcelona para que puedan confirmar con la mayor certeza posible que no existen otros factores que hagan abrir otra línea de hipótesis sobre la muerte de este matrimonio.

El shock que sufrieron sus dos hijos
Sus dos hijos, de 14 y 16 años, estuvieron conviviendo con los cadáveres de sus padres durante más de 10 horas, al desconocer que estaban en casa. Sin embargo, cuando uno de ellos intentó ponerse en contacto con ellos y no daban respuesta, salió en su búsqueda y se encontró la terrible escena.
Cuando dieron el aviso a los servicios de emergencia, las autoridades se encargaron de atender a los fallecidos, y un equipo de psicólogos trató el shock que sufrieron los menores, no solo al presenciar la escena en la que murieron sus padres, sino al darse cuenta de que llevaban horas muertos sin que ellos lo supiesen.
