Crimen

La madre de Lucca, el niño fallecido en Garrucha, tendrá que regresar a Almería por petición de la jueza que sigue la muerte violenta del menor

La Fiscalía solicita ampliar la autopsia del niño asesinado en Garrucha
Lucca, el pequeño muerto en Garrucha, junto a sus padres. Informativos Telecinco
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AlmeríaLa investigación por la muerte del pequeño Lucca en el municipio almeriense de Garrucha continúa en los juzgados. Desde que se descubriese la muerte violenta de este niño en el mes de diciembre de 2025, la Policía y el juzgado no han dejado de investigar qué y cómo pudo ocurrir este presunto asesinato. Nueve meses después de la muerte de Lucca, la jueza encargada del caso ha obligado a la madre y coinvestigada en la causa, Bárbara Ysmar, a emprender un inminente viaje de regreso a la provincia de Almería.

Y es que según informa en exclusiva 'Diario de Almería', la titular de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vera, plaza número 1, "ha exigido la comparecencia física y presencial de la mujer, que actualmente reside en Guadalajara tras salir de prisión provisional y dar a luz, para someterse a un examen médico forense ineludible".

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La decisión de la jueza

La jueza se ha negado a que la madre del menor fallecido realice este trámite judicial a través de medios telemáticos debido a los problemas informáticos que está sufriendo la Administración de Justicia.

El escrito judicial al que ha tenido acceso al medio de comunicación anteriormente citado explica la decisión señalando "que no ha lugar a la asistencia para reconocimiento médico forense vía telemática dadas las deficiencias/problemas que se vienen presentando en las sesiones de videoconferencias en general y en concreto con el Instituto de Medicina Legal (IML)".

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Por eso, Bárbara Ysmar deberá desplazarse hasta Almería para comparecer personalmente en la sede del Instituto de Medicina Legal de Huércal-Overa en los próximos días. "En concreto, el señalado día 11 de septiembre a las 11:00 horas", informan desde el medio de comunicación almeriense.

El abuelo materno de Lucca, lucha por la custodia de su nueva nieta

Hay que recordar que Bárbara Ysmar, la madre investigada de Lucca, quedó en libertad provisional ante su inminente parto y daba a luz a una niña en el pasado mes de mayo. Tras el nacimiento de la pequeña, servicios sociales se hacía cargo de la menor al tiempo en que, por parte del abuelo materno, se está intentando conseguir la custodia.

Según informaba 'La Razón', el abogado que representa al abuelo materno, José Luis Martínez, explicaba que éste iniciará los trámites para poder quedarse con su nueva nieta, nacida el 14 de mayo, poco después de que el Juzgado de Instrucción número 1 de Vera pusiese en libertad provisional a la progenitora para dar a luz.

Fue concretamente el 22 de abril cuando la magistrada acordó esa decisión tras recibir el aviso desde el centro penitenciario sobre su inminente parto, ante lo cual se permitió su salida de prisión provisional bajo medidas como la retirada del pasaporte, la obligación de comparecer ante el juzgado y la prohibición de marcharse del país, todo ello para minimizar cualquier riesgo de fuga.

Finalmente, y después de dar a luz, los servicios sociales se han hecho con la tutela de la bebé recién nacida mientras continúa el procedimiento contra su madre.

La investigación contra la progenitora por la muerte de su hijo Lucca

La mujer, concretamente, está investigada por un presunto delito de asesinato y otro de malos tratos habituales por la muerte de su hijo mayor el pasado 3 de diciembre; una causa en la que también está implicada su pareja, Juan David, quien no es padre ni de la recién nacida ni de Lucca, y el cual está en prisión comunicada y sin fianza.

Al respecto, Bárbara Ysmar manifestó ante la juez de la Sección Civil y de Instrucción Tribunal de Instancia de Vera que el menor “ya estaba muerto” cuando ella llegó a la vivienda en la que se alojaba con el coinvestigador J.D.R.C., quien estaba a cargo del pequeño, sin que llegara a presenciar ninguna agresión.

La investigada manifestó que el día de los hechos el menor no acudió al colegio porque presentaba "cólicos" y había tenido "muchos gases", de modo que ella se fue a trabajar y volvió en torno a las 13:00 horas a la habitación de la casa compartida en la que residía con la intención de darle una "manzanilla". Según su versión, al regresar vio al niño echado en la cama "acostado" y "mirando hacia la pared" por lo que pensaba que estaba "dormido". En ese sentido, afirmó que su pareja le habría manifestado, ante su insistencia por despertarlo, que no lo hiciera porque tenía "sueño", de modo que no le habría impedido acercarse.