Los servicios sociales se han hecho cargo de la recién nacida y está bajo su tutela
La directora del colegio de Lucca, asesinado en Garrucha, afirma que la madre pidió un certificado "para llevárselo a otro país" el día del crimen
AlmeríaBárbara Ysmar, la madre investigada en Garrucha, Almería, por la muerte de su hijo Lucca, de cuatro años, la cual quedó en libertad provisional ante su inminente parto, ha dado luz a una niña.
Fue el jueves cuando se produjo el nacimiento de la pequeña, de la que se han hecho cargo los servicios sociales al tiempo en que, por parte del abuelo materno, se está intentando conseguir la custodia.
La madre, investigada por la muerte de su hijo en Garrucha, ha dado a luz en libertad provisional
Según informa La Razón, el abogado que representa al abuelo materno, José Luis Martínez, ha explicado que éste iniciará los trámites para poder quedarse con su nueva nieta, nacida el 14 de mayo, poco después de que el Juzgado de Instrucción número 1 de Vera pusiese en libertad provisional a la progenitora para dar a luz.
Fue concretamente el 22 de abril cuando la magistrada acordó esa decisión tras recibir el aviso desde el centro penitenciario sobre su inminente parto, ante lo cual se permitió su salida de prisión provisional bajo medidas como la retirada del pasaporte, la obligación de comparecer ante el juzgado y la prohibición de marcharse del país, todo ello para minimizar cualquier riesgo de fuga.
Finalmente, y después de dar a luz, los servicios sociales se han hecho con la tutela de la bebé recién nacida mientras continúa el procedimiento contra su madre.
La investigación contra la progenitora por la muerte de su hijo Lucca
La mujer, concretamente, está investigada por un presunto delito de asesinato y otro de malos tratos habituales por la muerte de su hijo mayor el pasado 3 de diciembre; una causa en la que también está implicada su pareja, Juan David, quien no es padre ni de la recién nacida ni de Lucca, y el cual está en prisión comunicada y sin fianza.
Al respecto, Bárbara Ysmar manifestó ante la juez de la Sección Civil y de Instrucción Tribunal de Instancia de Vera que el menor “ya estaba muerto” cuando ella llegó a la vivienda en la que se alojaba con el coinvestigador J.D.R.C., quien estaba a cargo del pequeño, sin que llegara a presenciar ninguna agresión.
La investigada manifestó que el día de los hechos el menor no acudió al colegio porque presentaba "cólicos" y había tenido "muchos gases", de modo que ella se fue a trabajar y volvió en torno a las 13:00 horas a la habitación de la casa compartida en la que residía con la intención de darle una "manzanilla". Según su versión, al regresar vio al niño echado en la cama "acostado" y "mirando hacia la pared" por lo que pensaba que estaba "dormido". En ese sentido, afirmó que su pareja le habría manifestado, ante su insistencia por despertarlo, que no lo hiciera porque tenía "sueño", de modo que no le habría impedido acercarse.

