Su hijo de cuatro años le dio una patada en los testículos sin querer y le salvó la vida: tenía cáncer

Ben Lidgey jugaba con su hijo en el jardín cuando recibió una patada accidental en los testículos.
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Ben Lidgey jugaba con su hijo en el jardín cuando recibió una patada accidental en los testículos. Un accidente que le salvó la vida, porque después de una semana con dolor fue al médico y descubrió que tenía cáncer testicular, informa The Guardian. Los hechos ocurrieron en Gales, donde una gran parte de los hombres son reticentes de acudir al médico por este tipo de temas.
Lidgey, como gran parte de sus ciudadanos fue reacio a acudir al médico hasta que vio cómo su testículo como una pelota de críquet. Y fue la idea de que todo era resultado de la patada lo que le hizo acudir a un especialista sin miedos. Antes, había pensado que el problema se resolvería solo. Con el tiempo. Pero acudir al médico esta vez le salvó la vida. Lidgey reconoce que estaba muy ajetreado con dos niños pequeños y que pensó en dejar a un lado las molestias. Hasta que no pudo más.
Ese accidente doméstico le salvó la vida. Esa patada le hizo acudir a tiempo al médico. Pero tras superar el cáncer se encontró con que todo el proceso también había afectado a su salud mental. No era el mismo. Estaba más irascible, más deprimido, no era el mismo. Y entonces dio ese segundo paso que también les cuesta más a los hombres: ir a terapia. Y ahora aconseja a otros a hacer lo mismo: primero ir al especialista para vigilar su salud, y después cuidar también la salud mental a lo largo de la vida. Nunca una patada en los testículo hizo tanto bien.
