Un maltratador confiesa que mató y cocinó al conejo de su novia delante de ella para hacerla sufrir: "Así aprendes, esta es tu lección"

El acusado reconoce que se enfadó con su pareja ya que al soplar la máquina de cortar el pelo, sin querer, le escupió
Después de restregarle la sangre del conejo muerto por la cara, lo cocinó y trató de obligarla a comérselo
ValenciaBelahouel A. ha confesado que mató a la mascota de su pareja, un conejo blanco, para torturarla y hacerla sufrir. Según informa 'Diario Sur', degolló al animal con un cuchillo mientras obligaba a su novia a que mirara "para que aprendiera la lección". Después de restregarle la sangre del conejo muerto por la cara, lo cocinó y trató de obligarla a comérselo.
Este es uno de los episodios de maltrato por los que ha sido condenado el acusado. Belahouel ha aceptado penas que suman cuatro años y medio de cárcel, de los 12 a los que se enfrentaba inicialmente. La rebaja a las penas solicitadas se debe a la esquizofrenia paranoide que padece el maltratador, por lo que se contempla la atenuante de alteración mental.
La amenazaba con degollarla y tirarla a la chimenea
Los malos tratos ocurrieron en octubre de 2021, cuando llevaban un mes viviendo juntos. También se produjeron en un viaje a La Rioja, donde discutieron porque el agresor no estaba de acuerdo con la ropa que quería ponerse ella. Con la intención de menoscabar su integridad física, le golpeó en la cabeza, brazos, las piernas y la cara con un garrote.
A finales de noviembre de ese mismo año, el acusado ató por los brazos y las piernas a su pareja, la puso boca abajo y la amedrentó diciéndole que la iba a degollar y que la tiraría a la chimenea. A mediados de diciembre también la torturó atándola de pies y manos durante una hora, y obligándola a ir de rodillas sobre arroz que había extendido previamente en el suelo. Todo ellos mientras la golpeaba con un garrote, y propinándole puñetazos en los ojos.
El episodio más violento entre el día 27 y 29 de diciembre de 2021, cuando la amenazó con degollarla colocándole un cuchillo en el cuello para después torturarla haciéndola ver cómo degollaba a su conejo para después cocinarlo y obligarla a comérselo como castigo por haberle escupido.
El acusado reconoce que se enfadó con su pareja ya que al soplar la máquina de cortar el pelo, sin querer, le escupió. Su reacción fue atarla y colocarle un cuchillo en el cuello al tiempo que le decía que por la noche "iba a haber sangre", que la tiraría viva en la chimenea porque "merecía morir" por haberle escupido, y que tras quemarla viva tiraría sus dientes en un campo para que no la identificaran.
La obligó a coger por las patas a su mascota y degolló al conejo con un cuchillo, obligando a su pareja a presenciarlo mientras decía: "Así aprendes, esta es tu lección". Cuando la mujer trató de huir y refugiarse en el baño, cerrando la puerta con pestillo, el ahora condenado rompió la puerta y arrastró a su pareja hasta el comedor nuevamente, obligándole a ver el cuerpo de la coneja ya muerta y poniéndole la sangre por la cara. Horas después, el acusado cocinó el animal y trató de que su novia se lo comiera.
En 2022 le dio un puñetazo en la nariz por "hablar demasiado"
En enero de 2022, el acusado le dio un puñetazo en la nariz porque su novia hablaba demasiado. Hasta que el día 16 de enero de 2022, harta ya del trato degradante, las torturas y el maltrato habitual, la mujer decidió marcharse del domicilio. Al ver que esta recogía sus cosas, el maltratador la cogió del pelo y le dio un puñetazo en ojo izquierdo. Al día siguiente se presentó una patrulla de la Guardia Civil en el domicilio, y tras ser valorada por un médico forense, la mujer finalmente interpuso la denuncia.
El Juzgado de lo Penal número tres de Valencia ha condenado por sentencia in voce al acusado a cuatro años y medio de cárcel y 240 días de trabajos en beneficio de la comunidad por cuatro delitos de maltrato de obra por violencia machista, lesiones, amenazas continuadas, maltrato habitual, maltrato animal y un delito contra la integridad moral, con las agravantes de parentesco y por razones de género. Y la atenuante de alteración mental.
Se le prohíbe comunicarse y aproximarse a menos de 1.000 metros de su víctima durante un periodo de 24 años. Y que indemnice a la misma con 3.420 euros por las lesiones y daños morales causados tras este maltrato continuado.
