Limitan los tratamientos a un bebé de 18 meses que está en parada cardiorrespiratoria tras ingerir sosa cáustica en Francia: sufrió daños cerebrales

Un bebé de 18 meses sufre discapacidad múltiple y está sedado tras ingerir sosa en París. Informativos Telecinco
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El 12 de mayo de 2026 comenzó la pesadilla para unos padres franceses que se despistaron un momento y cuando se dieron cuenta su hijo estaba ingiriendo un producto de limpieza con sosa cáustica a que hizo que la salud del bebé de tan solo 18 meses se deteriorase considerablemente.

El pequeño sigue ingresado desde entonces en un hospital de parís en el que ha sido sometido a numerosas operaciones, incluyendo una traqueotomía y una gastrostomía. El medio ‘Le Parisien’, ha confirmado que el menor sufrió una parada cardiorrespiratoria de unos 30 minutos durante la operación que le hicieron el pasado 29 de julio. Una resonancia magnética confirmó lo peor: había sufrido daños cerebrales por las que los médicos decidieron sedarle.

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No fue hasta el seis de agosto que un equipo de profesionales confirmó la gravedad de su estado. Ahora, los médicos “temen un estado neurológico deteriorado cuya evolución esperada es la de una discapacidad múltiple, sin caminar de forma independiente, sin lenguaje autónomo y con un estado de dependencia en todos los actos diarios”, recoge el mismo medio.

Los médicos mantienen un pronóstico desfavorable

A pesar del esfuerzo de los padres por intentar curar estos daños cerebrales pese a que los médicos les advirtieron de que no se podía hacer nada para solucionarlos. Aún así, llevaron su caso frente a los tribunales y consiguieron que su hijo pudiese seguir recibiendo atención, aunque los médicos se han negado a hacerle intervenciones por si su estado empeora tanto que pudiese poner en riesgo su vida.

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Los padres culpan a los médicos por haber tomado decisiones demasiado rápidas y señalan ciertas contradicciones entre las observaciones médicas, poniendo en relieve signos de la reactividad de su hijo a su entorno. Dicen que, la pérdida de autonomía, incluso irreversible, no es suficiente para justificar limitar el trato.

La última actualización de los médicos es que el bebé muestra “signos de evolución positiva en el cerebro” y los jueces también reconocieron que el niño “había ganado autonomía respiratoria” y que la sedación se fue levantando gradualmente. A pesar de ello, los profesionales mantienen un pronóstico neurológico muy desfavorable ya que el electroencefalograma que le practicaron el 11 de septiembre no mostraba cambios significativos.