Presentadores

Uri Sabat, famoso locutor, tras superar "el peor momento" de su vida: "Me ha ayudado creer en mí y saber que puedo empezar de cero"

Uri Sabat, comunicador. Javier Ocaña
Compartir

Uri Sabat es uno de los rostros y de las voces más conocidas de la radio y de la televisión en España. Muchos millennials han crecido con él y hemos conocido su faceta más gamberra y divertida, porque si a algo se ha dedicado en su carrera profesional ha sido a comunicar y a entretener. Por eso, a muchos nos extrañó que de un día para otro dejara de trabajar. Como él explica, a todos -antes o después- nos pueden despedir de un trabajo. Y eso es lo que le ocurrió, que de un día para otro se quedó sin trabajo y el teléfono -lejos de lo que esperaba- también dejó de sonar. Una crisis profesional y personal siempre es una oportunidad y él la supo aprovechar.

Con los ojos vendados, y sin prácticamente ayuda de unos pocos amigos, empezó 'La fórmula del éxito' en el 2024, un programa diseñado para ser un podcast que esta vez se centraba, sobre todo, en la divulgación y el aprendizaje, y en resolver una pregunta: "¿cuál es la fórmula del éxito?". Tras 20 años de carrera profesional, un Uri mucho más maduro y humano de lo que acostumbramos a ver, presentó un formato que atrajo y gustó, tanto que su podcast es número 1 en plataformas como Spotify o Apple Podcast, y acumula más de un millón de suscriptores en YouTube. Por 'La fórmula del éxito' pasan cada semana neurocirujanos, físicos, psicólogos, empresarios, deportistas, mentores, escritores, filósofos...; una serie variopinta de maestros con los conversa y cuyas enseñanzas ha recogido ahora en un libro que publica la editorial Planeta. Charlamos con él para entender qué es para él el éxito y cómo ha manejado las distintas crisis y momentos difíciles de su vida.

PUEDE INTERESARTE

Pregunta: ¿Cómo ha sido escribir tu primer libro? ¿Será el primero de más?

Respuesta: No sé si será el primero de mucho, pero cuando estuve hablando con Planeta pensamos en qué sería lo más fácil y lo mejor, así fue como nos dimos cuenta que una forma de hacer el libro era volcar todos los aprendizajes de las entrevistas que hemos ido haciendo en el podcast. ¡Hay más de 200! En el libro lo que hago es resumir las 50 cosas que he aprendido de 50 personas de alto rendimiento. El libro es el libro del podcast, no es un libro sobre mi vida, sino que es el libro de las enseñanzas que la gente me ha ido trayendo a mi casa. Creo que es muy valioso porque puedes llevarte formas de hacer, cambiar hábitos, tener nuevas visiones para vivir en un mundo mejor. El punto de partida es ese, es la clave para vivir de una forma más plena en los tres grandes aspectos de la vida, que para mí son salud, dinero y amor. En el libro hablo de cómo estar más saludables, de cómo poder gestionar nuestras finanzas de una forma más óptima, que es muy importante, y cómo tener mejores relaciones, ya sea con nosotros mismos o con los demás. Ese sería el resumen.

PUEDE INTERESARTE

P: Tú llevas en contacto con el éxito profesional desde hace muchos años. ¿Qué es para ti el éxito en este momento de tu carrera?

R: Para mí es poder contar historias y poder transmitir todo lo que puedo hablar con todos mis invitados a nivel profesional. Creo que el hecho de poder sentarme con gente que no tiene tiempo, a la que es muy difícil acceder, que son gente que ha conseguido cosas muy especiales en su vida... poder grabarlo, estar una hora y media con ellos, y poder publicarlo para que la gente lo vea o lo escuche gratis en Internet, es un éxito. Y sobre todo también, al dejar los medios, poder hacer una cosa por mí mismo y poder trabajar en algo que he creado yo, desde cero, con un equipo que me ha ayudado muchísimo, evidentemente, con mi realizador, mi productora, la gente de mis colaboradores... Pero es algo que yo he creado sin ningún socio, sin nadie, por mí mismo y eso nadie me lo puede quitar. Nunca lo había hecho el tiempo en el que estuve trabajando en medios. Este proyecto me quita presión porque me permite una libertad de hacer lo que quiera.

P: ¿Por qué decides ponerle ese nombre a tu podcast? ¿Cómo se encontraba tu vida y qué concepto tenías del éxito?

R: Fue justo cuando me quedé sin trabajo y fue un momento en el que lo que quería era saber cómo mi vida podía ir a mejor en todos los aspectos. Fue algo circunstancial; de hecho, en el peor momento de mi vida. Quien más quien menos ha vivido quedarse sin trabajo, que te despidan, que se acabe tu programa o que se acabe tu colaboración o que tengas que cambiar de trabajo... Ese fue el detonante del proyecto. Tampoco tenía un plan B, por lo tanto, tiré para adelante porque no tenía más que hacer, se convirtió en un motor. De hecho, este proyecto lo que me ha enseñado es a confiar en mí mismo, a pensar que valgo para hacer las cosas por mí mismo. Era algo que ya sabía, pero que he constatado, que ha sido crear algo desde cero en un momento difícil de mi vida.

P: ¿El podcast te ha servido casi como una como terapia, no?

R: Claro, porque al final el trabajo no es solo un acto que puedes disociar de tu forma de ser, de tu propósito, de tu vida... El trabajo también dice mucho de cómo eres. Si haces algo que te gusta, pues, evidentemente, terapéuticamente será mejor que algo que detestas. Y todos hemos estado en trabajos que detestábamos o en momentos en los que decías "por qué estoy haciendo esto". Cuando estás en un momento en el que realmente estás vibrando, como dicen los americanos en flow, es como un equipo de fútbol que marca goles, que no sabes por qué, pero todos se entienden y todo va bien. Eso es fantástico. Pero cuando pasa al revés, es más complicado. Eso fue lo que me pasó a mí, que pasé de la frustración y del miedo de no tener un trabajo que había estado haciendo durante 20 años, a encontrarme bien haciendo algo desde el principio.

P: Imagino que no te esperabas el éxito de tu podcast. Entiendo que cuando empezaste a ver las visualizaciones sí...

R: La verdad es que no me lo planteaba. De hecho, a día de hoy no me lo planteo. Mi trabajo es un camino, voy trayendo historias buenas, intento darlo todo, que me sume a mí, a la audiencia; y a partir de ahí, vienen los datos o ya vendrán. En algunos episodios he hecho un millón de visualizaciones, pero en los siguientes quizá no... ¡No pasa nada! No quiero perseguir el dato, perseguir el euro, el reconocimiento, sino que hacer y disfrutar del camino. Ese es para mí el verdadero éxito. Si llega, llegará, pero intento hacerlo mejor y cuidar los detalles. Intento que la próxima entrevista esté más documentada, que esté mejor grabada, con una luz más bonita... Voy puliendo los detalles poco a poco para que formen un conjunto más armonioso.

P: ¿Cómo ha evolucionado el podcast contigo?

R: Ha evolucionado a todo lo que me rodea, a las incógnitas, a las preguntas, a las inquietudes que yo puedo tener, que tiene el mundo... Ha evolucionado técnicamente también a tener otro estándar de calidad. Ha evolucionado siempre a la mejora continua y es algo que tengo muy en la cabeza. El hecho de mejorar continuamente, intentar aportar cosas, intentar estar atento a lo que sucede, no de espaldas a la tecnología, a la vida, para plasmarlo en un formato que está vivo. Siempre que me siento con alguien intento ver eso, intento captar lo que esa persona me da y utilizarlo.

La verdad es que no entiendo muy bien a las personas que viven de espaldas a la realidad. De hecho, lo llevo mal. Cuando veo que alguien reniega de la evolución, pienso "¿cómo puede renegar de algo que es el tiempo?". Va para adelante y tienes que adaptarte... Estoy muy abierto a los cambios e intento abrazarlos, entenderlos y no quedarme atrás.

"Si intentas buscar la perfección desde el principio, es como un pintor que puede estar pintando y dándole matices a ese azul para siempre"

P: ¿Te consideras una persona exigente o autoexigente?

R: Bueno, intento comprometerme. Más que exigente, creo que soy comprometido, porque tampoco me fustigo o me flagelo si algo no me ha salido del todo bien. Creo que tenemos que ser permisivos con nosotros y pensar que intentarlo está bien. Yo cuando empecé, el proyecto no era un proyecto perfecto. Si veo las primeras entrevistas o las primeras grabaciones, no están perfectas, pero están hechas. Y creo que eso es un punto interesante para poder empezar, porque si intentas buscar la perfección desde el principio, es como un pintor que puede estar pintando y dándole matices a ese azul para siempre. Pero aunque le dé más matices de azul, el cuadro no variará mucho. Mejor sácalo y que la gente lo vea. Creo que lo perfecto no tiene que eclipsar lo que está bien hecho. Evidentemente, exigencia hay, pero más que exigencia, compromiso en intentar hacer las cosas bien.

P: ¿Recuerdas cuál fue el primer invitado?

R: Creo que fue una videollamada, sí. Creo que el primero que explotó fue uno que hice con un amigo que hablaba de un retiro budista y de la mentalidad budista. Es decir, fue un episodio muy espiritual, de decir, estamos en una sociedad que vive con una velocidad que no puede ser y eso hace que estemos todos atormentados. Hablaba un poco de la quietud, de parar, de buscar dentro de ti, de intentar frenar todos estos inputs que tenemos externos, y buscar la brújula dentro, no buscar las respuestas fuera, sino buscar el foco hacia adentro para encontrarte. Ese fue el primero donde vi que quizá podría funcionar, así que me puse a tope.

P: Tú has vivido una crisis personal y, sin duda, mucha gente se ha enganchado a tu trabajo en el podcast al ver esta faceta tuya más personal, humana, vulnerable, espiritual... ¿No crees?

R: Sí, creo que sí, porque yo creo mucho en la humanidad. En el momento en el que vivimos donde todo es inteligencia artificial, cosas sintéticas, tecnología, me parece muy importante creer en las relaciones humanas. Creo que lo humano, lo real, lo presencial va a cobrar mucha importancia porque va a ser escaso, porque va a ser único y porque nos va a traer esas sensaciones de humanidad. Cuando lo experimentas, lo vives, te da una perspectiva de la realidad diferente.

En este sentido, cada vez las máquinas tendrán unas capacidades más humanas y tendremos que relacionarnos más con ellas. Y cuanta más capacidad de comunicación tengamos y de explicarle a una máquina qué es lo que queremos que haga, creo que mejor nos va a ir.

P: Has entrevistado a personas con muchísimo prestigio como Mario Alonso Puig, David del Rosario, Alex Rovira... ¿Qué es lo que sueles buscar en los invitados?

R: Busco la autenticidad de la historia. Es decir, busco que esa persona sepa mucho sobre un tema, porque vamos cambiando en cada podcast. Un día hablamos sobre neurociencia, otro día de física, de relaciones, etc. Es decir, intento que esos temas resuelvan las grandes preguntas de la vida: ¿Qué hago yo aquí? ¿Qué hay después de la muerte? ¿Dónde está el amor? ¿Cómo puedo mejorar? Son preguntas que todo el mundo tiene en todos los campos. Por eso, intento buscar a las personas que pueden dar respuestas a algunas de estas preguntas e intentar canalizar toda esa sabiduría que ellos tienen en respuestas que nos puedan ayudar a todos. Ese es un poco el secreto.

P: ¿A quién te ha hecho más ilusión conocer y entrevistar?

R: Me gustó mucho cuando entrevisté a Andrés Iniesta. Es un tío increíble, ha conseguido todo, ha sido élite, nos ha hecho disfrutar a muchos. Y cuando yo hacía el podcast en videollamadas y después dentro de un tiempo me vi en Tokio, en el hotel Ritz Carlton, con el monte Fuji de fondo, y con Andrés Iniesta dándome una entrevista, pues pensé, "¡guau, qué guay! Lo he conseguido". He podido viajar a México, a Los Ángeles a Bali con mi trabajo y mi mochila, eso me reconforta.

P: Pero es curioso, porque tú has estado mucho tiempo en la tele y en la radio también, en contacto con gente popular o famosa por lo que hace...

R: Sí, porque al final cuando estás en la tele o en la radio tú te piensas que el programa es tuyo, pero no es tuyo, es de la emisora o de la cadena. Y todo lo que pasa ahí no lo gobiernas al 100%, pero ahora no es así, ahora lo he conseguido todo yo solo, desde cero. No es el mérito de una cadena, sino que me lo he ganado con el sudor de mi frente y para mí tiene mucho más valor.

P: ¿Qué es lo que te ha servido en momentos más difíciles?

R: Pues me ha servido creer en mí y saber saber que puedo empezar de cero por mí mismo. A mí me ha ayudado a ganar esa confianza y libertad crear un proyecto que gobierno yo mismo.

P: ¿Qué le dirías a alguien que está buscando el éxito en su vida personal pero que no da con el clavo?

R: Yo creo que todo pasa por la constancia. Todas las personas que han sido muy exitosas, que han pasado por el podcast, coinciden en que la constancia, vaya bien o vaya mal, es una de las claves más que la genialidad o las actitudes. Entonces, intentarlo, hacerlo, sacarlo, entrenarlo, todo eso hace la maestría, y es algo que he aprendido de perfiles como los que he tenido en el podcast y en el libro.

"El trabajar el presente es lo que me va a llevar a un futuro bueno"

P: En el libro hablas de la importancia (y de lo que cuesta) vivir en el presente, porque tendemos a mirar mucho el futuro y el pasado; a pensar "cuando consiga esto, estaré mejor", etc. Pero, imagino, que habrá algo en el futuro que te ilusione, ¿no?

R: Sí, claro. El trabajar el presente es lo que me va a llevar a un futuro bueno. Las decisiones del presente son las que te llevan a un futuro bueno o malo. Por eso creo que enfocarse en el presente y en las decisiones del ahora como comer mejor, entrenar, tener buenas relaciones con los demás y contigo mismo, decirte cosas buenas...serán pequeñas cosas que harán que tu futuro sea mejor. Lo que ahora estás plantando, lo bueno que haces ahora, será lo que recojas dentro de diez años. Y, por el contrario, lo malo que hagas ahora, será lo malo que recojas dentro de diez años. Entonces, es tan fácil como tomar una pequeña mejor decisión.

P: Y en tu caso, ¿cómo lo ves?

R: Pues lo veo bien. Intento luchar cada día como todos. La vida es un resorte. Cada día empiezas de cero otra vez. No importa lo que hayas hecho el día anterior. Si ese día vuelves a tener los créditos full o no full, es como que te vas a lavar los dientes. Tú esta noche te vas a lavar los dientes. No vas a negociar contigo de esta noche sí y mañana no. Te lo vas a lavar sí o sí. Lo mismo con otras cosas, que sea un poco la filosofía de lavarte los dientes.