Así se descubrió el zulo en la antigua casa del sospechoso de la muerte de Esther López: el nuevo dueño detectó humedades y picó la baldosa de un dormitorio

El descubrimiento ha supuesto un nuevo vuelco al caso, centrado en las inspecciones sobre el lugar en busca de pruebas clave
Las piedras junto al cadáver de Esther López y las manchas de pintura azul en su ropa, claves para saber si estuvo en el zulo
ValladolidEl hallazgo de un espacio oculto en el antiguo chalé familiar de Óscar, el principal sospechoso de la muerte de Esther López en Traspinedo, Valladolid, ha dado un nuevo vuelco al caso, centrado ahora en un nuevo trabajo de investigación sobre ese inmueble que ya fue registrado con distintos equipos y brigadas especializadas hace justo cuatro años. Entonces, en las inspecciones realizadas entre el 9 y el 12 de abril de 2022, los agentes desplegados no localizaron ese lugar, que ahora ha sido descubierto, sin embargo, por el nuevo propietario de la vivienda.
Según se ha conocido, fue este último el que, tras adquirir la propiedad y abordar unas obras sobre el inmueble, se percató de que, en una de las habitaciones y justo tras una trampilla bajo una litera, se escondía una especie de zulo del que no dudó en informar inmediatamente a las autoridades.

El momento en que el nuevo propietario halló el zulo en la antigua casa de Óscar
Todo se produjo cuando el nuevo dueño de la casa se topó con una baldosa que decidió picar después de detectar humedades. Fue entonces cuando se encontró con esa trampilla que, para su sorpresa, daba acceso a un sótano sellado.
Debajo de la baldosa y de una espuma de poliuretano, encontró ese espacio oculto; una estancia que “no aparecía en los planos” y que ha desatado un nuevo dispositivo en el lugar para realizar una nueva inspección catalogada de “indispensable” para la Fiscalía.
Tras recibir el aviso, la Guardia Civil se desplazó hasta la zona para comprobar aquello de lo que acababa de alertar el nuevo dueño del domicilio, observando así ese lugar que cuatro años atrás pasó inadvertido para los agentes.
Según refiere el medio El Norte de Castilla, en ese punto exacto hallaron “un nivel de agua de unos 30 centímetros junto a restos de ferralla, dos garrafas, maderas flotando y lo que parece ser una bomba de extracción de agua”.
El “acceso al habitáculo”, según la descripción aportada en el atestado policial, del que se hace eco el citado medio, “es mediante una escalera oxidada en mal estado y sin algunos peldaños”, siendo el espacio “de unos 2,5 metros de altura y dos metros cuadrados de superficie (4x3 metros)”.

Por qué el zulo puede ser crucial en el caso de la muerte de Esther López
El hallazgo de esa estancia que ha sido denominada como un “zulo”, pero que los vecinos definen como una “bodega” que llevaba allí desde hace mucho tiempo, “30 años”, según refieren algunos, centra así las últimas novedades de un caso que sigue pendiente de juicio y en el que Óscar es el único y principal acusado.
La Fiscalía cree que la madrugada del 13 de enero de ese año Esther López iba con Óscar S.M. en el coche de él y le dijo que no quería ir a dormir al domicilio de sus padres. Entonces, éste le ofreció dormir en la casa familiar de Traspinedo, lo que Esther López, que tenía entonces 35 años, aceptó. Sin embargo, por circunstancias que se desconocen, se cree que hubo una discusión entre ambos que provocaron que ella se fuese del lugar.
Fue después cuando, según el Ministerio Público, Óscar siguió a la joven con su vehículo y, a una velocidad de unos 40 kilómetros, la atropelló; una acción que la Fiscalía considera intencionada y con la intención de matar, aunque Esther López seguía con vida. Las lesiones que sufrió no eran mortales, sostiene el Ministerio Público, incidiendo en que la víctima pudo haber salvado su vida si se hubiese solicitado asistencia. Sin embargo, acusando a Óscar también de la omisión de socorro, señalan que además la dejó morir.
La causa de la muerte fue un shock multifactorial y el Ministerio Público apunta que el acusado comprobó su fallecimiento y ocultó el cuerpo y sus pertenencias en el maletero de su vehículo. Después, transcurrieron un total de 24 días desde que se denunció la desaparición de la joven el 12 de enero de 2022 en que se contextualizan los hechos hasta el 5 de febrero en que su cadáver apareció en una cuneta en una carretera en dirección a su pueblo. Por eso, desde muy pronto, las pesquisas de los agentes se dirigieron a intentar descubrir dónde ocultó el asesino el cuerpo sin vida de Esther López durante todo ese tiempo; un lugar clave para incriminar al responsable. Y por eso, precisamente, el “zulo” encontrado despierta también una gran expectación para el caso.
Ahora, cuatro años después y tras descubrirse esa estancia en la antigua vivienda de Óscar que los investigadores no vieron, será clave si los restos biológicos que recoja la nueva inspección de criminalística son de Esther o son compatibles con la pintura azul o las fibras halladas en su ropa. Ello podría reafirmar algo que ya sabían, –que en algún momento la joven estuvo allí, arrojando más pruebas contra Óscar como acusado del asesinato–, e incluso aportar nuevas revelaciones fundamentales para la resolución del caso y las conclusiones del juicio.
