Asesinatos

Los forenses aseguran que la muerte del canónigo de Valencia fue por asfixia y "no fue rápida"

Acusado del crimen del canónigo de Valencia
Acusado del crimen del canónigo de Valencia. Europa Press
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Los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de València que practicaron la autopsia al canónigo de Valencia asesinado en su domicilio han confirmado durante la cuarta sesión del juicio que se está celebrando en la Ciudad de la Justicia de València contra el único detenido y acusado por el crimen, Miguel Tomás V. N., que el religioso murió por asfixia mientras el autor del crimen lo estrangulaba con fuerza.

Así lo corroboran las lesiones halladas en el cuerpo de Alfonso López Benito, que además revelan que el ataque fue frontal y que la muerte no fue rápida, según recoge Levante-Emv. El cuerpo fue hallado desnudo en la cama y presentaba lesiones solo alrededor de la nariz y de la boca, pero no tenía marcas de haberse defendido

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En la vista prestó declaración el policía que hizo el duplicado del Whatsapp del teléfono del religioso y que ha permitido confirmar que el acusado no borró ningún mensaje potencialmente incriminatorio durante los dos días que tuvo el teléfono.

Llamadas y mensajes entre la víctima y el acusado

Los peritos también hicieron el estudio del router de la vivienda de la víctima y de su teléfono para obtener localizaciones del terminal, la rutina de uso y las comunicaciones entre el cura y el acusado. La información obtenida revela que el religioso utilizaba el teléfono desde la ocho de la mañana hasta las once de la noche y que utilizaba casi exclusivamente el Whatsapp.

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El análisis señala que había varias llamadas y wasaps entre la víctima y el acusado, que fue bloqueado varias veces por el religioso, que lo tenía grabado en sus contactos como "Miguel el peruano". Lo que parece que no se ha investigado es quién llamo a Alfonso López entre el 20.00 y las 0.00 horas del día del asesinato, cuando presumiblemente dejó entrar en casa al autor del crimen.

Huellas en la vivienda y un apartamento

Un perito informático contratado por la defensa, para complementar el informe de geolocalizaciones de los teléfonos analizados por la Policía Nacional, ha explicado que las coberturas de las antenas no son exactas. De esta forma, tratan de rebatir la prueba que sitúa el teléfono del acusado en la vivienda del religioso.

Respecto al análisis de las huellas de ADN encontradas en el piso donde residía la víctima y en un apartamento que tenía en el Perelló (Valencia), han revelado que en la vivienda donde se produjo el crimen hay siete huellas que todavía no se han podido identificar y ocho del asistente rumano del cura. Mientras, en el apartamento se identificaron 10 huellas del asistente y otras cuatro sin procesar, además de una huella del acusado, que estuvo en esta vivienda unos días con la víctima.