Siete años de prisión para un septuagenario por agredir sexualmente a su nieta de cuatro años

El condenado aprovechó que salió con la nieta a pasear a su perro para agredirla en un parque. Durante el juicio aseguró que estaban jugando a enfermeros y a buscar monedas
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La Audiencia de Alicante ha condenado a siete años y medio de prisión a un septuagenario ha sido condenado por la Audiencia de Alicante por agredir sexualmente a su nieta cuando tenía cuatro años de edad.
Los hechos se produjeron el 9 de junio de 2023 en un parque de San Miguel de Salinas (Alicante), durante una visita de la menor y sus padres a casa del condenado. El tribunal considera probado que el acusado aprovechó que su nieta le había solicitado permiso para ir a pasear a su perro para acompañarla. Fue entonces, cuando el hombre le dijo a la niña que se situase en un banco, mientras él se colocaba detrás de ella y la agredía sexualmente.
Un joven que estaba en el parque presenció la agresión, pidió ayuda a otra vecina y alertaron a la policía. Mientras esperaban a los agentes, el joven y la mujer se acercaron al condenado y su nieta para recriminarle la agresión.
El procesado trató de marcharse con su nieta alegando que estaba jugando con ella. En ese momento, llegaron los agentes y detuvieron al hombre, que tenía en su poder una bolsa con cuatro preservativos y unas bragas de mujer.
"Estaban jugando"
Durante el juicio, el acusado negó la agresión sexual y aseguró que estaba jugando con su nieta a enfermeros y a buscar monedas. Además, afirmó que las bragas las había encontrado en la basura.
El tribunal no dio credibilidad a la declaración del hombre, que no se correspondían con el testimonio del joven y de la mujer que dieron aviso a la Policía, del testimonio de los agentes que lo arrestaron y del hallazgo de restos biológicos del acusado en la ropa de la menor.
La Audiencia de Alicante impone al procesado la pena de siete años y medio de prisión por un delito de agresión sexual a menor de edad y una orden de alejamiento con respecto a su nieta a una distancia mínima de 300 metros durante nueve años, así como otros cinco años de libertad vigilada.