Reabre la clínica dental de Alzira, Valencia, donde murió una niña tras una sedación para un tratamiento
La Conselleria de Sanitat ha autorizado la vuelta a la actividad de la clínica más de tres meses después de su clausura tras la muerte de la niña y el ingreso de otra menor
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La clínica dental Mireia de Alzira ha reabierto sus puertas y ya está atendiendo a sus primeros clientes. La clínica cerró después de que una menor de 6 años falleciera en el Hospital de la Ribera, donde fue ingresada horas después de haber sido sedada para recibir un tratamiento. Los hechos se produjeron el pasado 20 de noviembre, ese mismo día otra menor de 4 años tuvo que ser ingresada también tras ser sometida a otra sedación. Además, otra tercera menor atendida por el mismo anestesista resultó afectada. Afortunadamente las dos pequeñas que pudieron salvar la vida, siguen su recuperación.
A raíz de estos hechos, el Servicio de Inspección de la Conselleria de Sanidad abrió un expediente informativo y decretó la suspensión cautelar de la actividad del centro.
Desde entonces, la clínica ha permanecido cerrada al público. A finales del mes de enero, Técnicos de Sanidad ya visitaron el establecimiento para revisar las instalaciones y comenzar los trámites para la reapertura, que fue autorizada definitivamente por Sanidad el pasado miércoles.
La causa judicial sigue abierta
Tras conocerse los hecho, la Policía Nacional inició una investigación que llevó a la detención del anestesista que trabajaba para la clínica y que realizó las sedaciones de las niñas. La Fiscalía solicitó su ingreso en prisión acusado de homicidio por imprudencia, lesiones, omisión del deber de socorro, delitos contra la salud pública y sustracción de medicamentos del hospital público en el que trabajaba. Sin embargo, la jueza de Alzira que lleva el caso decretó la libertad del anestesista con medidas cautelares, entre ellas la retirada del pasaporte, la prohibición de abandonar el país y la obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado, al no apreciar riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas.
Fruto de la investigación policial, días después fue también detenida la propietaria de la clínica, que este viernes se encuentra en el establecimiento, como presunta responsable de los delitos contra la salud pública y omisión del deber de socorro, aunque también fue puesta en libertad por la magistrada.
Mientras tanto, la causa judicial continúa abierta y el próximo mes de marzo está previsto que continúen las declaraciones ante la jueza que investiga los hechos.