La condenada dio a luz en su casa a un bebé y lo introdujo con vida junto con restos de material biológico de la gestación y el parto en una papelera que había en el cuarto de baño
El padre de Antonio, el niño que desapareció en Morón, insiste en que la muerte de su hijo "fue intencionada": "Su madre lo dejó morir"
La sentencia de la Audiencia Provincial de Alicante que ha condenado a 20 años de prisión a una mujer de 44 por asesinar a su bebé recién nacido en su domicilio de Alcoy señala que lo arrojó con vida a una papelera "abandonándolo a su suerte".
Según el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), la sentencia ha sido dictada sin necesidad de constituir el jurado popular en virtud del acuerdo alcanzado entre la Fiscalía y la defensa, por el que la acusada ha confesado ser autora de un delito de asesinato con agravante de parentesco y ha aceptado la pena solicitada por el Ministerio Público.
La mujer tiene un plazo de diez días para el ingreso en un centro penitenciario
Los hechos ocurrieron sobre las 22 horas del 25 de agosto de 2024 cuando, según la resolución, que ha sido declarada firme, la ahora condenada dio a luz en su casa a un bebé y lo introdujo con vida junto con restos de material biológico de la gestación y el parto en una papelera que había en el cuarto de baño, "abandonándolo a su suerte".
Luego, en plena madrugada, fue conducida a un centro hospitalario, pero no avisó a los sanitarios durante el traslado del abandono del neonato por lo que no fue hasta varias horas después, y cuando los profesionales que la asistían descubrieron el reciente alumbramiento, cuando ella confesó que había dado a luz.
Las fuerzas de seguridad accedieron entonces al domicilio donde habían sucedido los hechos y hallaron, ya sin vida, el cuerpo del recién nacido.
La mujer aceptó los hechos poco antes del juicio fijado para este martes en la Audiencia Provincial alicantina, por lo que no llegó a producirse la elección del jurado popular, y la Fiscalía redujo la petición de pena de los 21 años inicialmente previstos a los 20 aceptados por la procesada.
A partir de la sentencia dictada 'in voce', la mujer tiene un plazo de diez días para el ingreso en un centro penitenciario y cumplir la condena.
