El censo de palomas en la ciudad alcanza los 32.000 ejemplares, la concentración excesiva de estas aves genera suciedad, atrae plagas, y puede provocar problemas de salud pública
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El Ayuntamiento de Valencia ha puesto en marcha la campaña “No alimentes el problema”, una iniciativa dirigida a concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de no ofrecer alimento a las palomas en la ciudad, dados los problemas que comporta una población excesiva de estos animales. "Un gesto que puede parecer inofensivo, como arrojar comida a las palomas en la vía pública, tiene consecuencias negativas para la salud, la limpieza, el patrimonio urbano y el equilibrio de nuestro entorno”, ha explicado Juan Carlos Caballero, concejal de Bienestar Animal, que afirma que esta práctica “favorece la concentración excesiva de ejemplares, genera suciedad, atrae otras plagas, y puede provocar problemas de salud pública, además de problemas de convivencia en plazas, calles, jardines y edificios”.
La proliferación de estas aves y los excrementos que producen deterioran las fachadas de los edificios, los monumentos, el mobiliario urbano, los desagües y los canalones, generando costes para la ciudad, además, una población descontrolada de palomas “puede desplazar a otras aves y alterar el equilibrio natural de nuestro entorno urbano”, señala.
La campaña comenzará este fin de semana en las redes sociales y el mobiliario urbano de la ciudad, así como en medios de comunicación. Se trata de una iniciativa que “apela a la responsabilidad compartida” y se complementa con la gestión de la sobrepoblación por parte del consistorio o la nueva ordenanza que prohíbe alimentar a las palomas en la vía pública y recoge multas desde 750 a 3.000 euros.
Juan Carlos Caballero ha subrayado que el gobierno municipal está trabajando “con medidas de control éticas y planificadas, como los palomares, que ofrecen refugio en zonas seguras y limpias y permiten realizar controles sanitarios y de natalidad, y el uso de piensos esterilizantes en zonas controladas, siempre con seguimiento técnico y revisiones periódicas”. “Pero –ha añadido necesitamos también que cada ciudadano contribuya de con ese pequeño gesto de para tener barrios más limpios y saludables no dándoles comida”.
10,2 palomas por hectárea
La media de presencia de palomas en la ciudad para garantizar un equilibrio en la avifauna urbana es de 10,2 palomas por hectárea. En estos momentos, con un censo contabilizado de 32.197 ejemplares, la media en la ciudad es de 11 palomas por hectárea, “por lo que tenemos margen de mejora”, ha subrayado el concejal.
De hecho, según los datos del primer trimestre de 2026, la población de palomas ha pasado de 35.564 ejemplares a los 32.197 citados, lo que supone una reducción del 9,5% (3.367 palomas menos). “Esto nos confirma que la estrategia empieza a dar resultados, con un descenso que supone un cambio de tendencia respecto a años anteriores, en los que la población había crecido exponencialmente y se había pasado de 22.000 palomas en 2021 a casi 36.000 en 2024”, ha subrayado Caballero.
De hecho, en paralelo a esta campaña y al desarrollo de las acciones de control ético, desde la Concejalía de Bienestar Animal se trabaja de forma transversal con los servicios de alumbrado y cultura-patrimonio en la habilitación de sistemas de protección para los edificios más expuestos al riesgo de la sobrepoblación, y en las farolas y sistemas e alumbrado que sirvan también como elementos disuasorios.

