El consistorio ha instalado seis jaulas y va a colocar dos más en puntos estratégicos para combatir la plaga de jabalíes que afecta a la mayoría de municipios de la Comunidad Valenciana
Los jabalíes traen de cabeza a los vecinos de Mutriku, en Guipúzcoa: "Arrasan campos y huertos y ponen en peligro el fruto de todo un año de trabajo"
Oliva, es uno de los cerca de 400 municipios afectados por la plaga de jabalíes que sufre la Comunidad Valenciana. Para combatirlo, el consistorio ha instalado seis jaulas en puntos estratégicos del término municipal y próximamente va a instalar dos más. "Hemos firmado un nuevo contrato con una empresa especializada para los próximos tres años. Nos supone un coste de 40.000 euros al año y no recibimos ninguna ayuda ni de la Generalitat ni del ministerio", lamenta Enrique Parra, concejal de Agricultura y Medio Ambiente.
Con estas jaulas, el pasado 22 de junio consiguieron capturar en tan solo una noche 27 ejemplares en tres jaulas y en los últimos seis meses ya son más de 200. "Tenemos un grave problema con la plaga de jabalíes. Además de los daños que provocan en los cultivos, estos animales han convertido las carreteras de acceso y salida a la localidad en puntos negros para la DGT. Cada semana hay accidentes de coches contra jabalíes y circular por los caminos rurales es una aventura", asegura Enrique Parra.
Con 1.650 hectáreas de masa forestal y más de 25.000 anegadas de cultivo, la población de jabalíes crece sin control. "Campan a sus anchas por el pueblo. Esta especie se reproduce dos veces al año y ahora es una de esas épocas por lo que es fundamental capturarlos", señala el edil.
Colaboración de los cazadores
Para luchar contra la sobrepoblación de estos animales, el consistorio cuenta con la colaboración de los cazadores de la zona, que reciben una compensación económica por cada jabalí abatido. "La Generalitat les abona 40 euros por animal y en los últimos meses han cazado más de 200 ejemplares en el término municipal", afirma el edil.
Una ayuda que, sin embargo, no encuentran en la administración. "La Generalitat solo ha establecido un presupuesto de 900.000 euros para todos los municipios valencianos afectados, pero Oliva se ha quedado fuera de las subvenciones y tenemos que sufragarlo todo con nuestro presupuesto", explica Parra.
Mientras tanto, se ha aprobado una partida de dos millones de euros destinada a los cazadores. "Tenían previsto abatir 50.000 ejemplares en los últimos seis meses y solo solo se han cazado 2.000", lamenta el edil que afirma que "al final tenemos que ser los ayuntamientos los que combatimos esta plaga en beneficio de toda la sociedad porque es un verdadero problema que está fuera de control".

