Chicho Ibáñez Serrador: "A las nuevas generaciones les aconsejo que se autocensuren"

telecinco.es
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“El que está feliz soy yo por verte y tenerte en mi casa”. Ibáñez Serrador, viene de familia de artistas. “Tenías que ser de este mundo, tu padre era un gran actor y tu madre también”, destaca Maria Teresa. “Mamá odiaba la televisión, ella era más de teatro, tenía una calificación para los medios que no lo repito porque sería grosero y para ella la radio era cosa de tontos”, asegura el creador del programa ¡Un, dos, tres!

Amante de Hitchcock, de ahí las ‘Historias para no dormir’ como guionista y director. “Absorbías como un papel secante todas las ganas de humor que puede tener el público y liberarlo de bromas”, recuerda el director.

Maria Teresa asegura que el humor le vino muy bien en la época de la censura. “A mi la censura, tenía una cosa buena y te enseñaba a ser todo lo puñeteramente necesario para que el censor lo aprobase”.

Tres décadas de divertimento

Tres décadas de ¡Un dos tres! y más de cuatrocientos programas. “Fueron tantos porque nunca había dos iguales y eso conllevaba mucho trabajo”, asegura su director. Podría decirse que había “mucho ingenio acumulado”, apostilla Maria Teresa. “Llegaba a muchos espectadores pero sobretodo al principio, cuando estaba Don Cicuta y no había otros canales”, recuerda Ibañez Serrador.

Es el programa más internacional, todo lo que se emitía fuera lo controlaba su creador que a su vez ha lanzado a muchos humoristas. Y es que el humor era el hilo conductor.

De todos los personajes que pasaron por el programa Don Cicuta es el que más ha llegado al corazón de su director. También ha aprovechado para mandar un beso a ‘la bomba’, “que la tengo mucho cariño”, reconoce. También ha tenido unas palabras para el hijo de Kiko Ledgard, que ya no se encuentra entre nosotros: “El se comía las cosas, lo que decía lo creía firmemente y tenía una gran coherencia hablando”, sentencia.

Mensaje para las nuevas generaciones

“No se puede hacer la historia de la tele sin ti”, alaba Maria Teresa. “Eso es demasiado grande hay programas que una vez que terminan dices que bien ha salido o no”, reconoce con humildad.

A las nuevas generaciones que llegan a la televisión les aconseja “que se autocensuren o autoanalicen porque muchas veces un programa o parte no nos gusta nada y nos alegra comprobar que el público siente como nosotros, que el público aplaude lo mismo que nosotros”, ha sentenciado.

Ibáñez Serrador también ha tenido palabras para lo nuevo, para los ‘realities’. “No me gustan los ‘realities’ porque se van creando según ‘viene la mano’ y muchas veces eso se convierte en una discusión a veces airada, a veces tonta y casi nunca me interesa el tema”.

María Teresa ha querido concluir con una pregunta personal, “¿En que crees?”: “Creo en la bondad, aunque suene un poco cursi”.

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