Si la cara es el espejo del alma..

8 fotos
telecinco.es

Prefiere no hablar de Kiko Matamoros y hacer como si no existiera, porque para él, el colaborador se ha encargado de fomentar que no es una persona mentalmente estable. El pobre no levanta cabeza y es rechazado en numerosos trabajos por su presunta inestabilidad piscológica. Su cara lo dice todo, y Víctor confiesa no poder rehacer su vida, porque todo lo que tenía se quedó allí, con Nacho Polo. Los ojos se le siguen empañando y se controla por no derramar lágrimas, porque quiere empezar de cero, y eso es lo que está intenando hacer en Barcelona.

Compartir