El ataque de risa de Carlos Sobera y Tania Medina con una concursante
Dale al play y descubre cómo ha sido la jugada de la concursante en 'El precio justo'
Una concursante vive mucha tensión durante su prueba y depende de la suerte en el último momento
Toñi ha sido la afortunada que ha conseguido pasar una de las pujas de ‘El precio justo’ y, ahora, tiene que enfrentarse a la siguiente prueba para seguir acumulando regalos. La concursante tiene que estar muy avispada para lograr hacerse con el siguiente premio: “Un collar de oro de 18 quilates, de plata de ley y ónix, una mezcla que juega con el contraste entre metales nobles y la intensidad del negro”. Ya antes de proceder a realizar el juego, la participante demuestra su carisma junto al presentador.
La concursante del programa tiene que superar el juego de ‘Los dados’, en el que tiene que averiguar el precio del premio, que consta de cuatro cifras, mediante cuatro dados que irá tirando y deberán introducirse en las respectivas casillas. Después de comprobar si el número del dado coincide con la cifra correspondiente, en caso de que no lo sea, tiene que intentar adivinar si es mayor o menor. Solo en el caso de que acierte todos los números, conseguirá el regalo.
Sin embargo, Toñi es una fiel seguidora del programa y no necesita ningún tipo de explicación para ponerse en marcha con el juego. A pesar de su entusiasmo, los dados no están a su favor y saca cifras complicadas y repetidas. El presentador recalca la mala fortuna que está teniendo la concursante y ella responde: “No te sulfures, Carlos”. Pero cuando llega a la hora de comenzar a comprobar los números, asegura tajantemente al presentador: “Tú no huyas, ven para acá, dejas a Tania sola ante el peligro”.
Carlos Sobera y Tania Medina estallan en un ataque de risa que les impide empezar a resolver el panel. Cuando la copresentadora hace una pregunta al aire si uno de los números es mayor o menor, la concursante irrumpe: “Yo no lo sé, me lo estás preguntando tú”. Nuevamente, ambos no pueden contener la risa y la espera por saber si se lleva el premio hace que la concursante asegure: “Me están entrando soponcios”. Finalmente, se descubre que ha fallado la prueba y no se lleva el premio.
