Hay pocas cosas que enfadan más que ir paseando por la acera durante un día de lluvia y que un coche a toda velocidad pasé sobre el chaco cercano y te moje con o sin intención. Un gesto que muchos desconocían, pero que está muy perseguido y sancionado. El artículo número 2 del Reglamento General de la Circulación, la sanción por no reducir la marcha y por extensión salpicar a peotones por charco o asfalto mojado va de 80 a 500€. Una multa que puede llegar a los 600€ si superamos el límite de velocidad permitido en la vía por la que circulamos. La protección a las personas contra quién haga esto llega a que suceder en una autovía superando los 190km/h podrían conllevar una pena de prisión.