Los padres acusados de maltratar a su bebé en Barcelona proponen llevar una pulsera telemática para salir de prisión: el padre pide otra prueba genética

La defensa de los progenitores insiste en la petición de la salida de prisión y en la posibilidad de que las lesiones del bebé se asocien a una enfermedad genética
Una testigo apunta a la agresividad del padre del bebé maltratado en Barcelona mientras los progenitores defienden que sus lesiones son compatibles con una enfermedad congénita
BarcelonaLos padres acusados de maltratar a su bebé en Barcelona, detenidos desde el pasado 18 de marzo y enviados a prisión por orden de la Sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia del Tribunal de Instancia de la Ciudad Condal después de que el Hospital Vall d’Hebron alertase de la situación del pequeño tras detectarle lesiones compatibles incluso con una agresión sexual, continúan defendiendo su inocencia. Sus abogados, que ya vieron cómo los recursos anteriores fueron rechazados, insisten en pedir la salida de ambos del centro penitenciario y han propuesto, en su lugar, instalarles una pulsera telemática para prevenir el riesgo de fuga al que apuntaba la orden de ingreso en prisión.
Junto a ello, además, el padre del niño ha aportado un test genético para probar que su hijo podría sufrir una enfermedad rara que explicarían sus lesiones, algo que fue descartado inicialmente por una pediatra y una forense del hospital.
Los padres del bebé presuntamente maltratado en Barcelona piden salir de prisión
Entre los argumentos para volver a reclamar la salida de prisión, los dos abogados de los progenitores han subrayado, según avanza ElPeriódico, que se les pueden aplicar medidas “menos gravosas”, como la imposición de una fianza, el arresto domiciliario o las comparecencias periódicas al juzgado y la prohibición de acercarse al menor, junto a la citada pulsera telemática.
A este respecto, cabe recordar que el juzgado de instancia de Barcelona decretó el ingreso en prisión de ambos, de 42 y 43 años, debido a la gravedad de las lesiones del bebé y también al riesgo de fuga. Además, se atendió a lo elevado de las penas asociadas a los delitos presuntamente cometidos, la posibilidad de reiteración delictiva y la posibilidad de atentar contra bienes jurídicos del menor. Todo ello mientras se les retiraba la patria potestad del pequeño, que cuando llegó al hospital Vall d’Hebron apenas tenía seis semanas de vida.
Frente a ello, Montserrat Antolino, directora del despacho Antolino Advocats y abogada del padre, ha defendido que existen medidas menos restrictivas que se les pueden aplicar, apuntando que al haberles incautado y revisado ya sus teléfonos móviles y sus dispositivos electrónicos, tampoco existe posibilidad de que se destruyan pruebas.
De igual modo, esta última rechaza el riesgo de fuga y también el de reiteración delictiva, precisando que esto último se evitaría con la prohibición de acercarse al menor, que continúa en el Hospital Vall d’Hebron, donde afortunadamente ya ha salido de la UCI.
Los padres intentan defenderse asegurando que las lesiones del bebé son compatibles con una enfermedad genética
Por otro lado, y en su negación de las acusaciones por las que les investigan, los progenitores insisten en que las lesiones del bebé son compatibles con una enfermedad genética. Para ello, la letrada del padre ha presentado un test genético en el que consta, como informa El Periódico, que el investigado es portador de un gen relacionado con la distrofia muscular y la falta de colágeno, pese a no haber desarrollado la dolencia.
A ese respecto, piden analizar al niño y hacerle también un test para determinar si las lesiones pudiesen estar relacionadas.

El paso del bebé por otros centros sanitarios
En el marco de la investigación, cabe recordar también que la Fiscalía pidió recientemente investigar el historial del niño en otros centros médicos en los que, pese a su corta edad, de apenas seis semanas de vida, llegó a ser atendido antes de llegar al Vall d’Hebron.
Concretamente, el pequeño, que nació un 3 de febrero, fue llevado primero o el 1 de marzo al Hospital del Mar por un episodio de tos y vómito. Allí, los sanitarios le colocaron una bolsa de orina en la parte superior de la pierna izquierda para realizarle posteriormente un estudio bacteriológico. Por su parte, sanitarios que le trataron después en el Hospital Sant Joan de Déu, el CAP Roger de Flor y Sant Pau, donde estuvo dos veces, creyeron a los padres del bebé y atribuyeron sus hematomas en la zona genital a esa bolsa de orina. Sin embargo, de ello discrepan tanto una forense como una pediatra del Vall d’Hebron, que ante el juez han declarado que dichos hematomas son incompatibles con la colocación de una sonda.
En ese sentido, tanto los Mossos como el Departamento de Salud catalán indagan en todas esas asistencias sanitarias al menor.

Una testigo alertó de la agresividad del padre del bebé en un Centro de Atención Primaria
Por otra parte, según información avanzada por ElPeriódico una testigo habría llegado a alertar en uno de los centros de atención primaria a los que fueron de la actitud agresiva del padre con su hijo.
Concretamente, afirma que vio cómo el progenitor daba el biberón al niño de forma violenta, “a lo bestia”, y también cómo le tapaba la boca mientras lloraba, algo que le llevó a confrontarle: “No por tapar la boca del bebé va a llorar menos”, le habría dicho, según el citado medio, que apunta que esta testigo avisó a una enfermera que, a su vez, alertó al pediatra.

