Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Aída recae en el alcohol

Aída está destrozada. No soporta la ausencia de Jonathan. El joven se ha ido a vivir con su ex, un maltratador cuya máxima aspiración vital era alternar con prostitutas. Cuando Aída se estresa, no es ningún secreto cómo mitiga sus penas: aferrada a la botella. La siguiente misión es que su familia no se entere de que ha recaíado. Tratará de ocultarlo con absurdas pero fructíferas estratagemas.
Timos y venganzas
Pero aquí no terminan los líos. Eugenia dice que tiene que operarse para superar sus dolores de piernas, pero no tiene un duro. Cual angel de la guarda, aparece Chema. Hacienda le ha devuelto un buen pico y el hombre, que no puede ser más bueno, le da el dinero a la madre de Aída para que pueda pagar la intervención. El problema es que en Esperanza Sur ya se conocen todos y Chema se queda con la sensación de que le han timado.
El que también lo lleva claro es Luisma. Quiere ser un buen padre para su futuro retoño, pero no tiene trabajo. Macu, la madre, para subirle un poco la autoestima, decide venderle a Mauricio que Luisma es un chico responsable y trabajador y quizá, algún día, podría heredar el 'Reinols'. Lo malo es que Luisma no ha comprendido muy bien las intenciones de Macu y meterá la pata hasta el hombro.