Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

"Alberto es el personaje más complejo y dificil de componer de los tres"

Hoy nos toca hablar del último vértice de nuestro triángulo: Alberto. El personaje más complejo y difícil de componer de los tres. Ya que en su propia evolución personal vemos la evolución política y social de nuestro país en los últimos 25 años. Los aciertos y las equivocaciones que asume Alberto a lo largo de cada capítulo, son las que nos han hecho llegar a la situación en la que nos encontramos en la actualidad. Pero no queríamos un personaje que sólo fuera teoría queríamos que rezumará vida y verdad por cada poro de su piel.
Por eso nos planteamos un personaje lleno de ambición, inculcada por su madre que pasa de ser un joven sin apenas futuro a un joven abogado asociado con el poder político hasta convertirse en uno de los empresarios más poderosos del país. Pero para ello, tiene que dejar por el camino muchas de las cosas en la que cree y ama. Traicionandose en muchas ocasiones y aprendiendo a no depender de nadie más que de sí mismo. Amistad, matrimonio, trabajo, todas sus relaciones están marcadas por el utilitarismo y la desconfianza. Excepto en el caso de Virginia, su punto débil y el amor que ansía. Su relación con ella lo humaniza y le hace replantearse sus decisiones una y otra vez.
Para encarnar a este personaje debíamos encontrar a un actor sobrio, elegante y lleno de ambigüedad moral. Un actor que nos enamorará a pesar de las muchas equivocaciones que va asumiendo en a lo largo de la historia. Un actor joven pero que supiera hablar con tan solo su mirada. Una mirada que con tan solo un parpadeo pudiera expresarnos sentimientos diferentes y opuestos… y ahí estaba Alvaro Cervantes. Un actor preparado para aceptar uno de los personaje más amorales y humanos que se han escrito y defenderlo con valentía y verdad.
Las imágenes que vais a ver corresponden al rodaje de uno de los momentos cruciales de su vida. Alberto es nuestro Darth Vader partícular. Si lo observáis bien está como ausente, pensativo… tal vez indeciso… ya que en unos segundos tomará una decisión que lo hará cruzar al lado oscuro… y tal vez ese camino sólo sea de una dirección y no haya marcha atrás… O tal vez sí…