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Ana: "El secreto de pasarlo bien cuando sales es pensar que no lo vas a pasar bien"

Dado lo deprimente que puede llegar a ser fijarse en ciertos elementos de esa casa, especialmente la 'novia cadaver' y su pareja, he preferido durante este fin de semana fijar mi atención en algunos otros, como es el caso de Ana. La gran Ana Toro, espíritu creativo y volátil, una fuente inacabable e inesperada de sorpresas.
Ella no se agota nunca, como los niños. No para de inventar, coser antifaces que después pinta y lamenta estar gastando la tinta en algo como eso. Al mismo tiempo, reflexiona sobre cualquier cosa con argumentos que no por absurdos dejan de tener cierta enjundia. Digo que es como un niño y quizá por eso me pasa con ella como con ese pequeño que te viene de visita con sus padres y te hace gracia durante la primera media hora, luego te empieza a cansar y al final de la velada estás harto y deseando echarle a patadas de tu casa.
Ana es inagotable pero agota, a pesar de lo cual me sigue pareciendo divertida. Si uno consigue pasar por alto la parte que lleva escrita o planeada, el resto del tiempo Ana no para de destilar joyas sin tallar. Lo de que lleva parte de su guión escrito no es broma, ya he contado que así lo descubrieron en su edición y no me cabe la más mínima duda de que la historia de la reina católica y el descubridor de las carabelas la llevaba convenientemente preparada. Quizá improvisó un poco la conveniencia de ser una mujer despreciada y no correspondida en su amor, recordando lo popular que había sido el reciente caso de Indhira. Supongo que no tuvo en cuenta algo tan importante como que aquello fue real y lo suyo fingido, por lo cual no tenía muchas posibilidades de triunfar.
Son tantas las ocurrencias de Ana que hasta resulta complicado valorarlas. La teoría con la que titulo este escrito de hoy me parece todo un hallazgo. Ella dice: "Hay que pensar: 'Me tomo una cerveza y me voy’. Y terminas a las cinco de la mañana. Y sales vestida como tú eres. Y si conoces a algún grupillo, pues bien. Pero como salgas pensando que te lo vas a pasar bien, no pasa nada y te aburres". Es una gran verdad. En la medida que sean mayores las expectativas más probabilidades hay de llevarte una decepción. Es así en todo. Justo un momento antes se llevaba la gran sorpresa de su vida al enterarse de que ya no existe el COU. "¿Cuándo ha sido eso? Preguntaba contrariada. "No debe haber pasado mucho más de quince años, porque es cuando yo hice el COU", sigue diciendo, a lo que Raquel Lo tercia para aclararle que justo hará ese tiempo, pues ella es del plan nuevo y no hizo el COU. Ana se queda planchada con la noticia.
Ana comenta estas cosas de forma atropellada, en medio de un millar de argumentos. Que si le gustan el desayuno y la merienda porque son las comidas más dulces del día, por ejemplo. O que le encanta el café: "Qué bien que se inventó el café. Qué bien haber nacido después y no antes. Imagínate estar en la Edad Media, cuando la pimienta era lo más importante. Con lo poco que me gusta a mí la pimienta". No me digan que no es una maravilla escucharla. De vez en cuando mete un poco la pata, como cuando confunde personajes y lugares: "Yo estuve en la Selva Negra, donde el monstruo del Lago Ness", decía el mismo día que las frases anteriores. Hubo de ser Raquel, que le estaba acompañando en la mesa, quien le aclarase que la Selva Negra está en Alemania y el lago Ness en Escocia. A Mario Picazo le preguntó un día por las moscas. "Me le encontré en maquillaje y para no parecer pesada, porque a mí los famosos me dan igual, le dije: '¿verdad que antes de llover las moscas se ponen muy pesadas?'. Y me contestó que era porque el aire se carga de iones negativos". Apasionante.
Luego hay conversaciones en las que logra sacarme de quicio, como cuando habla de astronomía de forma ignorante y despectiva, o contando la historia de la octava edición como aquel chiste en que una orden del general termina llegando a la tropa de forma radicalmente diferente tras pasar por todo el escalafón. No es cierto, es evidente, que la mitad de la casa se comiera toda la comida de la otra mitad, dejándoles sin nada que echarse al buche. No hay mayor exageración que esta, nunca unos canapés robados dieron para tanto. Tampoco es cierto lo que dijeron ella y Gema sobre que se terminó dividiendo la casa físicamente.
Ciertamente hubo una amenaza de división por parte del programa, siguiendo el ejemplo de ediciones en otros países donde la mala relación entre concursante había tenido como consecuencia el levantamiento de un 'muro de la vergüenza' separando dos partes de la casa. Pero no se llegó a hacer finalmente. Creo que Marusky habla tan deprisa que no la entendieron bien. Tampoco parece que ninguno de los que mantenían esa conversación (más de media casa) siguieron la edición de la canaria y Dani 'Sucio'. La exageración llegó hasta el punto de decir que no solamente Maru debió tener asistencia psicológica durante un año sino que mucha gente de esa edición la hubo de tener. ¡Qué barbaridad!
Con todo, errores o inexactitudes incluidas, prefiero a Ana hablando con Raquel de cualquier cosa antes que a Nico y Ainhoa derrochando negatividad. A veces hasta me encabrona un poco (con perdón) que Pepe siga manteniendo su objetivo de evitar la victimización de la pareja. Objetivamente es admirable y no deja de ser una gran labor la del madrileño. Si la pareja hubiera logrado el aislamiento pretendido por ellos mismos, con toda la casa claramente enfrentada, habría muchas más posibilidades de que una parte importante de la audiencia se compadeciera y empezase a simpatizar con las víctimas. No me creo que la actitud de Pepe con ellos se deba exclusivamente a que le guste Ainhoa como mujer, aunque probablemente esté aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. Tengo la seguridad de que Pepe ha defendido a Nico en ocasiones simplemente para lograr evitar lo que digo.
De momento le está resultando bien y ha conseguido con la odiosa pareja que se siga relacionando con gente en la casa a quienes en otro caso habrían dado de lado, logrando transmitir la idea de que habían sido los otros quienes pasaban de ellos. Pero siguen jugando a las cartas (no sé si juegan al póquer o al cinquillo, para los juegos de cartas soy un desastre) con Jorge, Orlando y otros. Su plan está muy torpemente trazado y se va modificando atendiendo a ocurrencias del momento. Posiblemente a eso se refieren cuando dicen aquello de: "somos naturales y no falsos, como todos los demás". Aunque Nico suele excluir de su generalización ofensiva para sus compañeros a su "amigo" Pepe. Las comillas no indican en este caso que es una cita sino que intentan reflejar el extraño concepto que tiene el italiano del concepto amistad.
Con el permiso de Dani Rubio, que opinaba anoche sobre lo magnificado que tenemos muchos a Pepe, yo creo que este concursante está haciendo una buena labor aunque particularmente me costaría tragar saliva y aceptar determinadas cosas a cambio de la consecución de un buen objetivo. Según Dani, analizamos hasta el más mínimo gesto de Pepe como parte de su estrategia, pero no es así. Lo decía anoche en un debate donde apuesto a que no se vieron apenas imágenes nuevas y, sin embargo, vimos muchas donde estaban presentes los últimos expulsados, presentes en plató. Para mí que dejaron de montar vídeos antes de comenzar el puente, razón por la cual no vimos nada de este mismo fin de semana. Por ejemplo, no vimos ninguna de las conversaciones de madrugada entre Pepe y Ainhoa. Momentos 'kit-kat', les llama él.
No sé si serán conversaciones clasificadas como tabú por el programa, pero el caso es que en ocasiones basta con que comiencen a hablar para que el plano se vaya a mostrarnos a gente durmiendo, como sucedió el pasado viernes. Y así hasta la mañana siguiente, con lo cual ese canal de teóricas "24 horas" que calificamos durante la décima edición como el canal "18 horas" (por las que desconectaban durante la madrugada), algunos días está siendo poco más que un canal "12 horas" durante este Gran Hermano de los reencuentros. Si con algo nos estamos encontrando y reencontrando cada día es con esa obsesión por controlar y distribuir la información al antojo de alguna cabeza pensante del programa, negando al espectador la realidad de lo que pasa en la casa en tiempo real. Puedo entender que cambien de plano cuando Pepe y Ainhoa hablan de Roberto (Ontiveros, el primer 'súper'), como pasó el sábado, para regresar a la conversación un rato después, pero no acepto bajo ningún concepto que mientras hay personas en la casa hablando nos ofrezcan planos de gente durmiendo, en absurdos e irritantes carruseles (de un dormitorio a otro).
Soy consciente que no voy a conseguir nada con mis quejas. Nada bueno, al menos. Pero no puedo evitarlo, soy como el escorpión del chiste, es mi carácter. El viernes tan solo pudimos escuchar la pregunta de Pepe: "Y cuantos hermanos, y hermanas, sois". Corte a los durmientes. El sábado tuvimos más suerte y algo pudimos ver. Sigo pensando que Pepe aconseja bien y con buena voluntad. Es la primera vez en todas las ediciones de este concurso que veo a alguien tirar piedras contra su tejado de este modo. No solamente aconseja a quienes sabe amigos sino también a sus principales enemigos. No tan solo lo hace con quienes puede no considerar competencia como quien la es sin duda alguna. He pensando muchas veces sobre el porqué de esa actitud, especialmente con la pareja en cuestión. Me puedo equivocar pero mi conclusión es que son varios sus objetivos y motivaciones: estratégicas, sentimentales y de superación personal.
La estratégica ya ha sido mencionada, su objetivo entendible de que nadie pueda aparecer como una víctima aislada por el resto, algo de lo cual él sabe bastante, y es bien consciente de lo rentable que puede llegar a resultar. En su edición se dio una situación de ese tipo en la que las víctimas fueron Pepe y Dayron. No fue pretendido por ellos pero pasó de esa manera. El triunfo de Pepe sigue siendo un récord. En la décima edición tuvimos más de esa medicina, con Iván Madrazo denostado por casi toda la casa, manteniendo a duras penas buena relación con dos o tres personas. Los dos más cercanos llegaron con él a la final, precisamente, y todos los demás fueron desfilando uno a uno fuera de la casa. Hubiera sido un error imperdonable que en esta ocasión dejaran que pasara algo parecido con Nico y Ainhoa, por mucho que merecieran el desprecio y el ostracismo por parte de sus compañeros.
La razón emotiva o sentimental está clara. Yo soy de los que siguen viendo a Pepe mirando embelesado a Ainhoa y actuando a veces como un pelele en contra de sus principios pero en medio de un cortejo a la más vieja usanza (más o menos). Que sea una de las concursantes más odiada ahora mismo en la casa (igualmente odiada pero también querida aquí fuera) no quita para que sea algo normal ver a Pepe especialmente condescendiente con la chica que le gusta. En cuanto a la motivación relacionada con un deseo de superación, comentaba el otro día el supuesto intento de este concursante por no enemistarse con ninguno de sus compañeros. Mantengo en firme esta idea y digo aún más. Creo que lo de Pepe puede llegar a ser un órdago en el juego. Ganarles a aquellos a quienes no ha parado de aconsejar en su favor para que no se perjudicasen a sí mismos en el juego puede ser para él especialmente satisfactorio.
En definitiva, tampoco debe costar tanto aguantar un poco, sabiendo que no ha de ser por mucho tiempo. Es innecesario quejarse abiertamente a la organización por servirles paella de cena el domingo anterior, razón por la cual este domingo la 'súper' le preguntaba a Ainhoa con cierta retranca si todo le parecía bien. Parece que en el plazo de esa semana la de Alcorcón aprendió un poco la lección y anoche contestó que muy bien, cuando les habían servido una cena primorosamente presentada pero vegetariana, en celebración por la entrada de la primavera, estación del 'flower power'. Cenaron mucho peor que la semana anterior, y al final todos terminaron quejándose un poco, pero de forma menos destemplada. Pepe no paraba de repetir durante la cena que igual no estaba todo muy rico pero era sano y necesitaban mucho comer algo de verdura. Luego no paró de ironizar con la poco suculenta cena, pero de otro modo. Es cuestión de formas, tan importantes en la vida como en Gran Hermano.
[Dejo cartel, con una Raquel Lo casi desaparecida en la casa. Recuerda que puedes votar por última vez a tu pareja favorita para hacerla finalista. También puedes seguir haciendo preguntas al gato en esta página].
Desaparecida