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Viaje seguro, viaje feliz

Pasó la Navidad y toca desengancharse de la familia y del turrón. La semana de Fin de Año es perfecta para viajar. El destino lo decide cada uno en función de su presupuesto, días libres y necesidades vitales que cubrir en esta nueva etapa de la vida del viajero.
Lo que nunca debes dejar de hacer es estar preparador ante posibles problemas de salud durante un viaje. No es lo mismos irse tres semanas a Vietnam que un fin de semana a Burgos. Se debe medir, por lo tanto, el destino, el tiempo de viaje, las condiciones meteorológicas previstas y la salubridad que nos encontremos.
Es común olvidarse de preparar el viaje desde el punto de vista médico. Y luego pasa lo que pasa, que si el mal de Moctezuma, que no deja de ser una fiebre altísima pero corta en el tiempo que aqueja a mucha gente la primera vez que se visita México; que cómo se dice yodo y tiritas en checo….
Si desgraciadamente tenemos problemas de salud tendremos que recibir asistencia sanitaria. Si es un país en el que esas palabras son desconocidas, y hay muchos, empezarás a acordarte de no haber seguido estos consejos que voy a darte.
Apunta o guarda en favoritos este post porque es importante que cumplas todo esto:
1.- Buscar garantías médicas y teléfonos de asistencia del lugar al que vas a viajar.
2.- Saber si necesitas vacunas antes de viajar. Esto es sencillo. Vas al centro de salud de tu zona y preguntas. También en la página web del ministerio de Sanidad y Consumo, en la pestaña Sanidad Exterior, donde aparecen los centros de vacunación internacional, que son los lugares donde tendrás que ponértelas. Las vacunas, en muchos casos, necesitan un tiempo prudencial para ser efectivas. No vale con ponérsela el último día. De hecho en muchos países si no te las has puesto no puedes ir. Son obligatorias.
3.- Un seguro de viaje. De verdad aunque te suene a “viaje organizado” no está de más gastarse unos pocos euros al comprar tu billete. Si no lo usas, perfecto. Nunca te acordarás de ese dinero gastado. Pero como lo necesites, ay amigo, ahí recordarás este consejo. Te abrirá muchas puertas y facilitará tu atención médica. En Europa con la tarjeta de la sanidad pública también nos sirve, pero si necesitamos algo más serio como hospitalizaciones de larga duración, traslado en avión medicalizado, que lleguen familiares para repatriarte..., de verdad, el seguro médico es lo mejor.
4.- Deja hueco en tu macuto para un pequeño botiquín. ¿Qué llevar? Laxantes, gasas, analgésicos, protector solar, repelentes de insectos, colirios, pastillas de potibilizadoras de agua (no sí te vas a Londres, tranquilo) antibióticos y un termómetro.
5.- Si vas al Tercer Mundo: NO BEBAS AGUA SIN EMBOTELLAR NUNCA. Siempre embotellada y aunque estés en Agra muerto de calor esperando para ver el Taj Mahal nunca te pidas esa piña troceada que tan gentilmente te ofrecen en la entrada. Está lavada con agua corriente. Son una bomba para el estómago… en el mejor de los casos.
No te asustes por estos consejos que parecen apocalípticos. Se trata de SENTIDO COMÚN. Nada más y nada menos.