Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La FEB entregó una canasta y balones a las monjas de clausura del Convento de San Leandro

La Federación Española de Baloncesto (FEB) y el Ayuntamiento de Sevilla hicieron entrega el pasado domingo, aprovechando la estancia de la selección española en la capital hispalense, de una canasta de baloncesto y una veintena de balones a las monjas de clausura del Convento de San Leandro.
La nueva canasta reemplazará a la antigua, que llevaba 14 años en el patio interior de las dependencias del Convento, donde jugaban las hermanas de la Orden Agustinas.
Además del presidente de la FEB, José Luis Sáez, y del alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, a este acto acudieron los exjugadores Fernando Romay, Jorge Garbajosa e Isa Sánchez, que impartieron un clínic a las monjas, muchas de origen keniata y tanzano.
"Es una idea maravillosa, y ver la ilusión que le ha hecho a las hermanas para nosotros es uno de los momentos especiales de la Copa del Mundo, que se vive ya en uno de los rincones más humildes de Sevilla hasta en los pabellones por los que los mejores jugadores profesionales del mundo competirán por el título", señaló Sáez.
Por su parte, la Hermana Superiora mostró también su felicidad. "En el recreo, sobre todos las hermanas más jóvenes juegan al baloncesto. Llevamos una vida muy sedentaria y nuestro trabajo normalmente es sentado, y un poco de ejercicio es muy positivo. Además, muchas vienen de África y allí estaban acostumbradas a moverse mucho. La canasta que teníamos estaba ya muy deteriorada y la quité en cuanto el alcalde nos dijo que nos traerían una nueva", apuntó.
Finalmente, Zoido agradeció "el esfuerzo" de la FEB "para conseguir el material" que les había prometido a las religiosas. "Está claro que este es el mejor ejemplo posible de lo que hay que hacer para promocionar el deporte en todos los ámbitos y edades, incluso en un convento de clausura", sentenció.