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Río crea una unidad especial de policía para sofocar posibles protestas

Río de Janeiro ha anunciado este miércoles la creación de una unidad especial de policía para enfrentarse a las posibles protestas que se generan durante el Mundial de fútbol, que se celebra en Brasil del 12 de junio al 13 de julio de 2014.
Río, sede de los Juegos Olímpicos de 2016, fue un escenario de protestas y violentas manifestaciones callejeras durante la Copa Confederaciones de 2013. Por esto motivo, las autoridades brasileñas han optado por tomar medidas.
Las manifestaciones durante el Mundial, cuya final será disputada el 13 de julio en el estadio Maracaná de esta ciudad, serán inevitables, dijo a Reuters el encargado de grandes eventos de la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Río de Janeiro, Roberto Alzir.
"En el Mundial tendremos una tropa más habilidosa, más preparada, con un perfil psicológico y mental más adecuado", dijo Alzir. "Creo que de esa forma evitaremos excesos y abusos. Limitaremos el alcance de las manifestaciones y tendremos menos enfrentamientos también", agregó.
Durante la Copa Confederaciones, Río de Janeiro y otras ciudades de Brasil fueron escenario de batallas campales entre policías y manifestantes que reclamaban por los excesivos gastos para el Mundial y la mala calidad de los servicios públicos como la salud, la educación y el transporte.
La nueva unidad de policía cuenta con cerca de 500 hombres especializados en relaciones interpersonales, con la esperanza de poder neutralizar los choques. "Es importante tener un efectivo policial con un enfoque específico en grandes eventos y partidos de fútbol, además de manifestaciones públicas. Estamos hablando de una realidad constante en Río de Janeiro", dijo Alzir.
Una de las atribuciones de la nueva unidad será identificar y vigilar a los supuestos organizadores de las protestas. Durante las manifestaciones del 2013, la policía de Río de Janeiro sacó a la calle a oficiales de diversas unidades, entre ellos miembros de batallones tácticos de operaciones especiales y combate al narcotráfico. El resultado fue a menudo un uso desmedido de la fuerza.
Y Alzir dijo que no volverán a cometer ese "error". "Las manifestaciones fueron tan agudas, intensas y duraderas que tuvimos que usar prácticamente a todos los efectivos de la región metropolitana", explicó. "Pusimos en la primera línea a gente que no estaba acostumbrada a salir a la calle ni lidiar con una situación tan delicada". Según dijo, los policías del nuevo batallón están entrenados para enfrentar a los manifestantes de una forma más armoniosa y menos agresiva.