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Begoña Fernández: "El bronce sabe a gloria bendita, no nos lo creíamos hasta que el árbitro pitó"

La jugadora de la selección española de balonmano Begoña Fernández declaró este sábado tras lograr podio en los Juegos de Londres que "el bronce sabe a gloria bendita" y que, en un partido contra Corea que requirió de hasta dos prórrogas para decantarlo a su favor, "hasta que no pitó el árbitro" el final, "nunca" el equipo acababa de creer que el metal era suyo.
En declaraciones a los medios de comunicación tras un encuentro agónico, Fernández consideró que las jugadoras habían hecho honor al sobrenombre con el que se habían autodenominado para los Juegos: "Hemos demostrado que somos auténticas guerreras, hemos peleado por cada balón y yo creo que eso es lo que nos ha dado la victoria".
Todo ello, manteniendo la cabeza fría, tras el golpe del pasado jueves, cuando un solo tanto de diferencia en el encuentro contra Montenegro las había apeado de la lucha por el oro. "Ha sido muy duro, porque el partido de Montenegro nos había hecho mucho daño psicológicamente, porque no nos salieron las cosas bien y eso nos costó perder el partido de uno", explicó.
No obstante, tras las tentativas del balonmano femenino en Barcelona 92 y hace cuatro años en Pekín, este sábado eran conscientes de la necesidad de apostar por hacer historia: "Estábamos convencidas de que si queríamos ir a por el bronce, teníamos que ser fuertes psicológicamente y teníamos que tirar de experiencia".
VALORES POR EL BRONCE
Un recurso que les vino dado tras "todos estos años juntas peleando, consiguiendo, luchando por partidos muy igualados", factores que, sumados, "han ayudado hoy para conseguir el bronce". "Yo creo que en el partido nunca nos creíamos que lo teníamos hasta que no pitó el árbitro, estábamos todas 'por favor, que acabe ya, que nos va a dar un infarto'".
Por todo, y pese a la decepción de semifinales, la viguesa aseguró que "el bronce sabe a gloria bendita". "Sabes las ganas que teníamos? No os hacéis una idea de lo que hemos luchado para llegar aquí, para tener repercusión, para hacer algo grande por nuestro deporte y la verdad es que nos sentimos orgullosas", declaró a los periodistas congregados en la zona mixta, a quienes avanzó que el éxito "se va a celebrar a lo grande, como siempre".
GARRA Y AMBICIÓN
Su compañera Macarena Aguilar, por su parte, consideró que la página de historia que han escrito en Londres viene de que "el equipo tiene algo". "No sé qué tiene, es esa garra, esa ambición, esas ganas de ganar, y si nos lo hubieran dicho hace un mes, no nos lo creeríamos. Hemos conseguido un bronce histórico que no nos lo creemos".
Así, reconoció "no tener palabras" para describir lo que el metal significa, especialmente tras un duro partido que se prolongó hasta los 80 minutos y que las obligó a animarse unas a otras para continuar: "Nos decíamos: 'venga, un último esfuerzo', aunque sí que es verdad que por otra parte decíamos 'otra prórroga' y no dábamos el paso de zanjar el partido".
No obstante, finalmente, "este equipo ha sacado fuerza de donde no las tenía, incluso en los momentos de cansancio que ha habido, se ha recuperado y el premio lo merece". Además, al igual que Fernández, Aguilar avanzó que habría una importante celebración: "No sé qué habrán preparado en el vestuario, pero creo que va a ser un fiestón, hemos tenido mucho trabajo, un verano muy intenso, pero la recompensa merece la pena".