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Lidia Valentín: "Estoy decepcionada, estaba preparada para un poco más"

Blanco y Cardenal animaron a la leonesa, que batió la plusmarca nacional en dos tiempos y total olímpico La halterófila Lidia Valentín no ocultó su decepción por el cuarto puesto en la final de halterofilia de los Juegos Olímpicos de Londres, disputada en el pabellón Excel de la capital británica, porque, según ella, estaba preparada para "un poco más" y superar a la bielorrusa Iryna Khulesha, pese a convertirse en la mejor española de la historia en su deporte.
Blanco y Cardenal animaron a la leonesa, que batió la plusmarca nacional en dos tiempos y total olímpico
La halterófila Lidia Valentín no ocultó su decepción por el cuarto puesto en la final de halterofilia de los Juegos Olímpicos de Londres, disputada en el pabellón Excel de la capital británica, porque, según ella, estaba preparada para "un poco más" y superar a la bielorrusa Iryna Khulesha, pese a convertirse en la mejor española de la historia en su deporte.
"Me encuentro un poco decepcionada ahora porque son marcas que creo que podía haber conseguido, pero contenta por la cuarta posición. No estaba centrada en lo que estaba haciendo la bielorrusa sino en hacer el movimiento bien y eso, los pesos, lo llevaba mi entrenador. Como había fallado en arrancada la rusa había más opciones. Una pena el último fallo", lamentó la de Ponferrada (León).
Lidia Valentín, que mejoró el quinto puesto de hace cuatro años en Pekín, no pensaba en que había escrito una página más en la halterofilia española. Con los ojos húmedos por quedarse al borde del podio, la leonesa dijo que no existen los "pesos imposibles", y menos los 148 kilos en dos tiempos, poco después de fundirse en un abrazo con el presidente del COE, Alejandro Blanco, que bajó a la zona mixta de prensa para felicitarla.
"Estaba entrenando bastante bien y esa marca la había hecho entrenando. Los intentos se pagan. El primer nulo es algo de desventaja porque tienes que volver a repetir con ese peso. Te quita opciones de subir en arrancada, pero las competiciones donde se ganan es en dos tiempos y nos hemos centrado en intentar ganar a la bielorrusa", explicó.
Entonces, trató de resetear su discurso para alabar su papel, pues no en vano batió dos récords de España: el de dos tiempos, que pasó de 143 a 145 kilos y el total olímpico, al superar en un sólo kilos los 264 actuales. "Estoy haciendo un drama. Cuarto es una buena posición, pero estaba preparada para un poco más. Siempre suelo competir contra mi misma, no me centro en las rivales. El entrenador me decía que tenía que hacer cualquier peso. Y he estado haciendo bien mi calentamiento sabiendo que las demás quieren lo mismo que yo", comentó.
Con el fallo de la campeona del mundo, la rusa Nadezda Evstyukhina, Valentín, una de las joyas de la residencia Joaquín Blume del CAR de Madrid, dijo que se vio con más opciones de medalla. "Creía que podía hacer 148, era difícil, pero la podía hacer. No es fácil en una Olimpiada. Hay gente muy buena. Es una muy buena posición. En la historia de la halterofilia nadie lo ha conseguido. Estoy decepcionada porque pienso que podía hacer más, pero es muy buena posición. Tendré que disfrutarlo", repetía una y otra vez.
Tan concentrada estaba en la competición la pupila de Matías Fernández que se armó un lío con el peso que había levantado. "He levantado 143 en dos tiempos, ¿no? No sé", dijo antes de irse a los monitores de la zona mixta para comprobar su resultado, récord de España dos veces y el mejor que ningún otro español logró en un deporte de poca tradición en el país de la piel de toro. "¿Por qué grito cuando levanto? No sé, me sale así lo necesito", apuntó al tiempo que se marchaba a recibir el saludo del presidente del CSD, Miguel Cardenal.