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(Perfil) Saúl Craviotto, un policía nacional que también patrulla solo

El palista español Saúl Craviotto, que este sábado se colgó su segunda medalla olímpica tras lograr la plata en la final de K-1 200 metros en los Juegos Olímpicos de Londres, ha logrado en la capital británica su primer gran éxito individual tras el oro conquistado en Pekín junto a Carlos Pérez Rial 'Perucho'.
Nacido en Lleida en 1984, Saúl creció montado en una piragua, practicando un deporte que al final le acabó conquistando como a su padre Manuel y a su tío Víctor. A los quince años supo que quería dedicar su vida al piragüismo y abandonaba su ciudad natal para apostar por el piragüismo, un camino duro pero que terminó dando resultados. En ese tiempo, Craviotto asegura que ha aprendido de sus "triunfos" pero, "sobre todo, de los fracasos".
Su carácter competitivo y su remada explosiva le han ayudado a conquistar hasta una decena de medallas internacionales. Sus dos primeras preseas llegaron en el Europeo sub-23 de Polonia, con dos oros.
Los malos resultados españoles en el Campeonato del Mundo de Duisburg 2007 forzaron a los seleccionadores a hacer una reestructuración del equipo, cambiando embarcaciones y distancias. Fue entonces cuando surgió una de las duplas más exitosas del piragüismo español: Saúl Craviotto-Carlos Pérez Rial.
La combinación de los dos palistas, especialistas en la distancia de 500 metros y velocistas natos, inició una era gloriosa para el tándem gallego-catalán. Juntos lograron, casi siempre en la distancia de 200 metros, la plata en el Europeo de Italia 2008, el oro en el Europeo de Brandeburgo 2009, el oro Juegos Mediterráneos de Pescara 2009, plata y el oro en el relevo en el Campeonato del Mundo de Canadá 2009 y la plata en el K-2 y el oro en relevos en la Copa del Mundo de Poznan 2010, así como la plata tanto en 200 como en 500 metros en el Europeo de Corvera.
Con 'Perucho' comparte no sólo su amor por el piragüismo, sino también su profesión. Policías nacionales en Gijón por la mañana, las tardes las dedican a entrenar. Con sólo nueve meses de entrenamiento conjunto y en su segunda competición, el catalán y el gallego lograron cumplir su sueño: participar en unos Juegos Olímpicos.
Y en Pekín, Saúl y 'Perucho' no fallaron. En una final antológica de K-2 500 metros, lograban imponerse a la pareja alemana por sólo 91 milésimas para conquistar la primera medalla de oro en kayak en una cita olímpica para España.
Sus éxitos se siguieron prolongando en los años posteriores. Sin embargo, el Preolímpico de Poznan frustró sus esperanzas de poder conquistar una nueva presea como pareja en Londres. No lograron clasificarse en el K-2, en una regata en la que acabaron últimos y fundiéndose en un abrazo eterno nada más cruzar la meta. Craviotto logró reponerse al golpe y sólo unas horas después logró el billete a los Juegos en solitario.
"Quiero hacer algo grande en Londres para dedicárselo a Perucho", confesó antes de la cita olímpica. Pasó a la final de K-1 200 metros con el segundo mejor tiempo de las semifinales y con claras opciones de luchar por presea.
Craviotto se coló en la regata definitiva con la medalla en mente. El catalán protagonizó una espectacular prueba en la que se vio obligado a remontar posiciones con un gran sprint en los últimos 100 metros; sólo el británico Edward McKeever pudo superarle. En el podio de Eton Dorney, Craviotto mostró su presea plateada, dedicada a su 'hermano' Perucho. Como había prometido.