Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Pánico y confusión tras las explosiones

El de ayer fue el martes más negro que ha vivido la ciudad de Bruselas en mucho tiempo. En esta ocasión el blanco de DAESH ha sido el corazón de Europa en el que con su barbarie han dejado 31 personas fallecidas y más de 250 heridos. Tres explosiones, dos en el aeropuerto y una en el metro, que han provocado que la ciudad belga aumente su nivel de alerta y que las fuerzas de seguridad centren ahora sus esfuerzos en encontrar a un terrorista presuntamente huido que no hizo estallar su cinturón de explosivos, y al que se relaciona con los atentados del pasado noviembre en París.